El valor fiscal de numerosos inmuebles en Tamaulipas podría estar quedándose muy por debajo de su precio real de mercado, con diferencias que en algunos casos pueden alcanzar una proporción de hasta tres a uno, debido a la falta de actualización de las tablas catastrales.
El tema será revisado por el Congreso del Estado durante octubre, una vez que los ayuntamientos presentaron sus propuestas de tablas de valores catastrales para el próximo ejercicio.
El diputado Isidro Jesús Vargas Fernández informó que alrededor de 40 municipios cumplieron en tiempo con la entrega de sus proyectos, aunque en la mayoría de los casos no plantearon modificaciones sustanciales a los valores vigentes.
Precisó que solamente alrededor de cuatro ayuntamientos propusieron ajustes, principalmente relacionados con el comportamiento de la inflación.
El legislador explicó que existen además tres municipios que no presentaron sus tablas dentro del plazo legal, cuyo vencimiento ocurrió el pasado 10 de septiembre.
Aunque la legislación no establece una sanción específica por esta omisión, señaló que el Congreso buscará exhortar y apoyar a los ayuntamientos pendientes para que puedan cumplir con este requisito.
“Nosotros vamos a exhortarles y también vamos a colaborarles o a ayudarles en lo necesario para que ellos presenten sus tablas”, expresó.
Vargas Fernández indicó que el Poder Legislativo ya trabaja en coordinación con la comisión correspondiente para que las propuestas sean analizadas y, en su caso, desahogadas durante el periodo de trabajo de octubre.
Respecto a los municipios que no cumplieron con la entrega, consideró que una de las posibles causas podría ser la falta de preparación técnica para elaborar este tipo de documentos, particularmente en ayuntamientos pequeños.
“Yo creo que preparación técnica para elaborar es lo que yo estoy suponiendo, pero los vamos a colaborar para que ellos lo envíen”, comentó.
De esta manera, el Congreso de Tamaulipas dará seguimiento a las propuestas municipales, en un proceso que pondrá nuevamente sobre la mesa la necesidad de mantener actualizados los valores catastrales frente al comportamiento del mercado inmobiliario, la inflación y el crecimiento urbano.