El robo de cableado eléctrico se ha convertido en un serio problema para la capital Tamaulipeca, afectando no solo la continuidad del servicio de alumbrado público, sino también las arcas municipales. Hugo Reséndez Silva, secretario del Ayuntamiento, informó que el boquete financiero derivado de este delito durante el 2025 superó el millón y medio de pesos.

El funcionario destacó que la sustracción de kilómetros de cable representa un “golpe fuerte” para las finanzas, ya que el municipio debe reinvertir recursos considerables para reponer la infraestructura y mantener la ciudad iluminada.

AFECTACIÓN DIRECTA AL CIUDADANO

Más allá del costo monetario, el secretario subrayó que la principal afectación la sufre la población al quedar circuitos completos de vialidades en penumbras, lo que eleva el riesgo de que se presentan robos y otros delitos.

“Que te dejen sin alumbrado en varios sectores de la ciudad genera riesgos de situaciones delictivas que en el municipio estamos obligados a atender de manera inmediata”, explicó Reséndez Silva.

Para frenar el mercado negro de este material, Reséndez Silva añadió que el Ayuntamiento, en coordinación con el C-5 y las fuerzas de seguridad, ha intensificado las inspecciones en negocios dedicados a la compra de metales. Derivado de estos operativos, se han emitido notificaciones oficiales e incluso se procedió a la clausura de un establecimiento.

“La idea es esa, que estos negocios no se conviertan en promotores de la compra de cosas robadas. Lo que estamos haciendo son estas inspecciones en coordinación con las distintas fuerzas de seguridad y así nos vamos a mantener”, sentenció el secretario.

Con estas acciones, aunadas a la videovigilancia, la administración municipal busca erradicar una práctica que se ha vuelto recurrente tanto en calles de colonias populares como en avenidas y libramientos.