Ciudad Victoria, Tamaulipas.– En el contexto de la solicitud de orden de extradición en su contra, salió a la luz el certificado de nacionalidad mexicana por nacimiento del exgobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, en el que renuncia expresamente a cualquier protección de un Estado extranjero, en particular de los Estados Unidos.
El documento, expedido el 23 de julio de 2001 por la Secretaría de Relaciones Exteriores en Tlatelolco, entonces Distrito Federal, certifica que García Cabeza de Vaca es mexicano por nacimiento, conforme al artículo 30 de la Constitución, al haber nacido el 17 de septiembre de 1967 en McAllen, Texas, hijo de padres mexicanos.
En el texto del certificado se establece que el interesado “renuncia a toda sumisión, obediencia y fidelidad a cualquier Estado extranjero, especialmente a los Estados Unidos de América; a toda protección extraña a las leyes y autoridades mexicanas, y a todo derecho que los tratados o convenciones internacionales concedan a los extranjeros”.
Asimismo, se compromete a abstenerse de realizar cualquier conducta que implique sumisión a un Estado extranjero, en términos de los artículos 32 constitucional y 15, 16 y 17 de la Ley de Nacionalidad.
La certificación fue firmada por la entonces subdirectora de Nacionalidad y Naturalización, Irma García Mejía, y por la licenciada Rocío M. Rodríguez Limón, bajo el número de expediente AS/J/521.12/EUA/1/942201.
El propio exgobernador exhibió este documento al promover un amparo con el que intentó recuperar una diputación plurinominal, recurso que finalmente no prosperó.
Dicho juicio fue concedido en su momento por el juez Alvarado, quien fue inhabilitado la semana pasada.
En abril de 2024, la copia fotostática del certificado fue nuevamente certificada por el notario público número 96 de Monterrey, Nuevo León, Everardo Alanís Guerra, mediante acta fuera de protocolo 096/122,281/24, asentada en el libro de control correspondiente, en cumplimiento de la Ley del Notariado vigente en esa entidad.
El contenido del documento cobra relevancia en estos momentos, al dejar constancia de que el exmandatario formalizó, desde hace más de dos décadas, la renuncia expresa a cualquier protección extranjera, particularmente de los Estados Unidos, en favor de la jurisdicción y leyes mexicanas.