Con el cierre definitivo del programa federal de regularización de vehículos extranjeros, mejor conocidos como “autos chocolate”, las calles vuelven a llenarse de unidades con placas sin validez oficial.
Desde el pasado 1 de enero de 2026, el Gobierno de México dio por concluido el decreto que permitía la legalización de autos de procedencia extranjera por un costo accesible de 2 mil 500 pesos, esquema que durante años facilitó la incorporación de miles de unidades al padrón vehicular formal. Sin embargo, la cancelación de este beneficio ha generado un efecto inmediato: el regreso de placas apócrifas promovidas por diversas organizaciones.
Agrupaciones como la Unión Campesina Democrática (UCD) y la ONAPPAFA han retomado la expedición de engomados, placas de afiliación y registros internos para el periodo 2026-2027, argumentando brindar respaldo a propietarios de vehículos sin regularizar.
No obstante, autoridades federales y estatales han reiterado que estos documentos carecen totalmente de validez legal, por lo que no sustituyen el registro oficial ni protegen a los conductores ante operativos de tránsito o revisiones de seguridad.
De acuerdo con reportes ciudadanos, el costo de estas placas “alternativas” oscila entre los 800 y más de 1,600 pesos, dependiendo de la organización y el tipo de vehículo. A cambio, se promete una supuesta “protección” para circular sin ser sancionados, lo cual en la práctica resulta falso.
En avenidas principales de la capital y distintos municipios del país ya es común observar autos y camionetas con placas de estas organizaciones, muchas de ellas con diseños similares a los oficiales, lo que genera confusión entre la población.
El fenómeno también deja entrever que el flujo de vehículos provenientes de Estados Unidos no se ha detenido, pese a la existencia de impuestos y regulaciones para su importación legal.
Mientras tanto, el vacío dejado por la desaparición del decreto sigue siendo aprovechado por organizaciones que operan en los límites de la legalidad, reactivando un mercado que parecía haber quedado atrás, pero que hoy regresa con fuerza a las calles del país.