Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Una escalada de robos a casa habitación mantiene en alerta a decenas de familias en la capital del estado, particularmente en el sector norte, donde en apenas dos semanas se han contabilizado al menos 19 viviendas habitadas saqueadas, además de múltiples domicilios desmantelados.
Los afectados advierten que los delincuentes operan con mayor violencia y audacia, ingresando incluso cuando las familias se encuentran dentro de sus hogares. “Ya no hay respeto, entran a cualquier hora y nadie los detiene”, denunció Pablo Mascareña.
El reclamo ciudadano no solo apunta a la falta de resultados en materia de seguridad, sino también a la ausencia de representación. Habitantes del distrito norte arremetieron contra la diputada local Blanca Anzaldua Nájera, representante del Distrito 14 de Ciudad Victoria, a quien acusan de haberse alejado completamente de su demarcación en uno de los momentos más críticos.
“No ha regresado, no se ha pronunciado y no vemos que esté legislando para ayudarnos. Estamos solos”, reprocharon vecinos, quienes aseguran que la legisladora ha permanecido en silencio mientras la inseguridad avanza.
Ante la situación, los ciudadanos demandan la implementación de exhortos, estrategias y presión institucional para reforzar la vigilancia en las colonias afectadas. “Para eso la elegimos, para que nos defienda, no para desaparecer”, reclamaron.
Mientras tanto, la población ha tenido que improvisar su propia defensa mediante cierres vecinales, instalación de cámaras y grupos de alerta en redes sociales. “Nos estamos organizando porque la autoridad no aparece”, señaló Imelda Aguilar.
De acuerdo con testimonios, los delincuentes han perfeccionado sus métodos, haciéndose pasar por trabajadores para ingresar a las viviendas. “Llegan con engaños y en minutos vacían todo”, relató Mireya Villarreal.
Aunque autoridades han reconocido la posible operación de bandas organizadas, los resultados aún no son visibles. “Nos dicen que investigan, pero cada día hay más robos”, lamentaron los afectados.
Datos oficiales revelan que en marzo los delitos del fuero común en Tamaulipas crecieron 18.4 por ciento, con Ciudad Victoria encabezando la incidencia. En la capital, la tasa delictiva alcanzó 18.3 delitos por cada diez mil habitantes, la más alta del estado, confirmando una tendencia preocupante que, para los vecinos, se agrava con la falta de cercanía de sus representantes populares.