La reforma electoral presentada este jueves por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que será enviada al Congreso de la Unión el próximo lunes, anticipa cambios que impactarían de forma directa la estructura política de Tamaulipas: desde el tamaño de los Cabildos hasta la integración del Congreso local y el funcionamiento de los órganos electorales.

Perfila una reconfiguración profunda del sistema electoral iniciando con la propuesta de contar con menos regidores en los ayuntamientos

Actualmente, municipios grandes de Tamaulipas como Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Ciudad Victoria y Tampico cuentan con hasta 21 regidores. La propuesta establece que ningún Cabildo podrá tener más de 15 integrantes, y que los municipios con menos de 500 mil habitantes solo podrán tener hasta 10 regidores.

Bajo ese criterio, únicamente Reynosa y Matamoros superarían el umbral poblacional para aspirar al máximo de 15. El resto de los 41 municipios tamaulipecos quedaría limitado a un máximo de diez regidores, lo que implicaría una reducción significativa en posiciones políticas y en gasto público municipal.

La iniciativa también contempla reducir el número de consejeros en los organismos electorales. De acuerdo con el planteamiento, se bajaría a cinco consejeros. En el caso del Instituto Electoral de Tamaulipas, la ley actualmente prevé siete integrantes, aunque hoy opera con cinco, luego de que el Instituto Nacional Electoral declarara desierta la convocatoria para cubrir dos vacantes.

Además, las juntas locales y distritales del INE funcionarían únicamente durante años electorales, lo que modificaría la operación permanente que hoy tienen en la entidad.

En Tamaulipas, el Congreso está integrado por 36 diputados: 22 de mayoría relativa y 14 de representación proporcional. Si se replica el modelo federal propuesto, podrían ajustarse los esquemas de representación proporcional, lo que impactaría directamente a los llamados “plurinominales”.

En el Congreso de la Unión se mantendrían 300 diputados de mayoría relativa, pero cambiaría la forma de asignar los 200 de representación proporcional: 97 serían para candidatos de mayoría que no ganaron, pero obtuvieron los mejores resultados dentro de su partido; 95 serían electos por voto directo en circunscripción y aparecerían en la boleta; y 8 corresponderían a mexicanos en el extranjero.

En el Senado sí desaparecen los plurinominales. La Cámara Alta quedaría en 96 integrantes: 64 por mayoría relativa y 32 por primera minoría. El proyecto también endurece reglas de fiscalización, amplía la supervisión sobre financiamiento y plantea mayores controles sobre la intervención de servidores públicos en campañas.

De aprobarse en el Congreso, la reforma no solo implicaría ajustes administrativos, sino una reconfiguración del mapa político estatal: Menos regidores en casi todos los municipios. Posibles cambios en el número y forma de elección de diputados locales. Reducción estructural en órganos electorales.