Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales encendió alertas en la industria restaurantera del centro del estado, que prevé un incremento en sus costos de operación y ajustes en la atención al cliente.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en la región, Jesús Arnoldo Gómez González, advirtió que la medida representa un reto directo para los negocios, al disminuir el tiempo efectivo de trabajo y obligar a reorganizar turnos.

Explicó que, si bien la mayoría de los establecimientos afiliados ya contempla al menos un día de descanso para sus trabajadores, la nueva disposición implicará ajustes operativos para mantener el servicio sin afectar la rentabilidad.

Tras la aprobación de la reforma en la Cámara de Diputados, el sector restaurantero solicitó al Gobierno federal acompañar la medida con estímulos fiscales que permitan mitigar el impacto económico.

Gómez González planteó la necesidad de revisar cargas tributarias ante instancias como el Servicio de Administración Tributaria (SAT), así como cuotas relacionadas con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).

También propuso explorar esquemas de apoyo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), especialmente para negocios con alto consumo energético.

“Se requieren mecanismos que compensen esta reforma; no se trata solo de nuevas obligaciones, sino de generar condiciones para sostener la operación”, señaló.

El líder empresarial subrayó que uno de los principales impactos será el incremento en el pago de horas extra, particularmente en áreas clave como meseros y personal de servicio, lo que presionará aún más los márgenes de ganancia.

A pesar de ello, aseguró que los empresarios están dispuestos a respaldar a sus trabajadores, siempre que exista corresponsabilidad por parte de las autoridades.

La CANIRAC en el centro de Tamaulipas se suma así a las voces del sector privado que demandan que la reforma laboral avance de manera integral, incorporando incentivos que fortalezcan la competitividad de los negocios.

El organismo insistió en que el objetivo debe ser equilibrar la mejora en las condiciones laborales con la sostenibilidad de las empresas, especialmente en sectores altamente dependientes del servicio continuo como el restaurantero.