La nueva Ley de Aguas de Tamaulipas contempla que edificios públicos y privados incorporen mecanismos para captar, almacenar y aprovechar el agua de lluvia, con el propósito de evitar que miles de litros se desperdicien durante cada temporada de precipitaciones.

La disposición establece que las autoridades estatales y municipales deberán promover sistemas de recolección, filtración, tratamiento y almacenamiento del agua que cae sobre techos y cubiertas de las construcciones, para que pueda utilizarse posteriormente.

La iniciativa fue impulsada por la diputada local Elvia Eguía Castillo, quien planteó incorporar un capítulo específico sobre captación y aprovechamiento sustentable del agua pluvial en la legislación estatal.

Entre las acciones contempladas se encuentra fomentar estos sistemas en edificios gubernamentales, inmuebles privados y nuevos desarrollos urbanos, además de procurar su instalación progresiva en las propias dependencias públicas, conforme a la disponibilidad presupuestaria.

La reforma también considera que las autoridades del sector hídrico proporcionen información, capacitación y asesoría técnica para que más ciudadanos, instituciones y responsables de construcciones conozcan cómo implementar estos mecanismos.

Aunque no establece una obligación inmediata para que todas las viviendas y edificios instalen equipos de captación, sí incorpora una política de promoción para aprovechar el agua de lluvia como una alternativa ante los retos de disponibilidad del recurso.

Con ello, Tamaulipas busca avanzar hacia una cultura de aprovechamiento del agua, donde las precipitaciones puedan convertirse en una fuente complementaria para distintas actividades y no solamente en escurrimientos que terminan perdiéndose.