Las compras que realicen los gobiernos en Tamaulipas tendrán que incorporar criterios de protección ambiental, privilegiando productos, servicios y materiales que generen un menor impacto ecológico, como parte de una nueva política de adquisiciones sustentables que involucra también a los 43 municipios.

La medida abre paso a una nueva cultura de consumo dentro de las instituciones públicas, donde ya no solamente se deberá considerar el precio o la utilidad de lo que se adquiere, sino también su impacto en el medio ambiente, el ahorro de energía y el aprovechamiento responsable de los recursos.

A través de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), a cargo de Karl Heinz Becker Hernández, se busca impulsar esta visión de conciencia verde para que las compras gubernamentales se conviertan también en una herramienta de protección ambiental.

Las nuevas disposiciones incorporan el concepto de “Compra Verde”, que contempla dar preferencia a bienes y servicios con menor impacto ambiental, promover la eficiencia energética, reducir desperdicios y fomentar la economía circular, es decir, aprovechar mejor los materiales y prolongar su vida útil.

Uno de los puntos relevantes es que los ayuntamientos tendrán un plazo de hasta 12 meses para emitir o adecuar sus reglamentos y programas de adquisiciones, a fin de incorporar estos criterios sustentables en sus procesos de compra.

Esto significa que las administraciones municipales deberán comenzar a revisar la manera en que adquieren materiales, equipos, productos y contratan servicios, buscando alternativas que reduzcan la contaminación y el consumo innecesario de recursos.

Con esta disposición, la política ambiental busca salir de los discursos y llegar también a las decisiones administrativas y al manejo cotidiano del presupuesto público, promoviendo que cada adquisición gubernamental considere sus consecuencias para el entorno.