El muro fronterizo promovido por Donald Trump no ha frenado la migración y responde más a una política de miedo y exclusión que a una solución real, afirmó Alejandro Ceniceros Martínez, de la Coordinación Nacional del Partido del Trabajo en Tamaulipas.
Señaló que la migración es un fenómeno histórico que siempre encuentra rutas, por lo que los muros solo sirven para criminalizar a los sectores más vulnerables.
Indicó que la política migratoria estadounidense no rechaza a todos los migrantes, sino específicamente a los pobres, mientras inversionistas y profesionistas continúan cruzando sin mayores obstáculos.
Ceniceros Martínez sostuvo que Estados Unidos es uno de los principales responsables de las condiciones económicas y sociales que obligan a miles de personas a migrar, y advirtió que el problema surge cuando los migrantes exigen derechos laborales y reconocimiento social.
“El problema no es el pasaporte ni el origen nacional, es la condición de pobreza”, subrayó, al diferenciar entre el trato que reciben los migrantes de escasos recursos y aquellos con capital, inversiones o alta calificación profesional, quienes siguen teniendo facilidades para ingresar a Estados Unidos.
Desde la perspectiva del PT, la migración que hoy se criminaliza es consecuencia directa del modelo económico global, que expulsa población de países periféricos mediante el despojo territorial, la destrucción de economías locales y la violencia estructural.
“Estados Unidos no es víctima de la migración; es uno de los principales generadores de las condiciones que la provocan”, puntualizó.
Finalmente, el representante petista advirtió que el migrante pobre es tolerado solo mientras permanece invisible y sin derechos. “Cuando se organiza, exige salarios dignos y reconocimiento, deja de ser funcional para el sistema y es cuando se le convierte en amenaza”, concluyó.