Las mujeres embarazadas en Tamaulipas tendrán mayores garantías para recibir una atención médica respetuosa y libre de abusos durante el embarazo, parto y puerperio, luego de que entró en vigor una reforma que reconoce y combate la violencia obstétrica en hospitales públicos y privados.

Con esta modificación a la legislación estatal, se considera violencia obstétrica cualquier acción u omisión del personal de salud que cause daño físico o emocional a la mujer, como realizar procedimientos sin su consentimiento, utilizar un trato humillante, impedir que esté acompañada durante el parto o separar al recién nacido sin una justificación médica.

El diputado Víctor Manuel García Fuentes presidente de la comisión de salud en el congreso del estado fue precisamente uno de los impulsores de la nueva normativa que establece que toda mujer tiene derecho a recibir información clara sobre su atención médica, decidir libremente sobre los procedimientos que se le practiquen y contar con un acompañante durante el nacimiento de su hijo, siempre que las condiciones médicas lo permitan.

Además, la Secretaría de Salud deberá emitir protocolos de atención, capacitar de manera permanente al personal médico y habilitar mecanismos para recibir denuncias por posibles casos de violencia obstétrica, garantizando la confidencialidad y el seguimiento de cada caso.

Las reformas también contemplan la coordinación entre diversas instituciones para brindar orientación, apoyo psicológico y acompañamiento jurídico a las mujeres que sean víctimas de este tipo de violencia, además de establecer sanciones administrativas, civiles o penales cuando existan responsabilidades.

Con estas modificaciones, Tamaulipas busca fortalecer la protección de los derechos de las mujeres y avanzar hacia una atención médica más humana, respetuosa y centrada en la dignidad de las pacientes.