Algunos microbuses de Ciudad Victoria están dejando de prestar servicio hasta tres horas antes de lo establecido, obligando a trabajadores y usuarios a buscar alternativas de transporte más caras.
Ante las quejas, la Subsecretaría del Transporte puso en marcha operativos nocturnos para detectar y sancionar a los operadores que suspendan sus recorridos antes de las 10 de la noche, horario hasta el que están obligados a prestar el servicio.
El subsecretario del Transporte, Armando Núñez Montelongo, reconoció que existen rutas donde las unidades son guardadas entre las 7 y 8 de la noche, una vez que los operadores consideran que ya obtuvieron lo necesario para cubrir la renta.
“Nos han llegado algunas quejas y estamos en un operativo permanente por las noches”, señaló el funcionario, al advertir que existe un sector de usuarios que sale de trabajar después de ese horario y depende del transporte público para regresar a casa.
Los inspectores realizan vigilancia aleatoria en distintos puntos de la ciudad y mantienen bajo reserva las rutas revisadas para evitar que los operadores sean alertados y puedan ser detectados durante el incumplimiento.
El problema, advirtió Núñez Montelongo, no termina cuando el micro deja de pasar: quienes se quedan sin transporte tienen que recurrir a servicios particulares como Uber o DiDi, cuyo costo puede representar un gasto adicional difícil de absorber para trabajadores con ingresos limitados.
Los concesionarios que suspendan el servicio antes de las 10 de la noche se exponen a multas económicas y al aseguramiento de las unidades, que podrían ser enviadas al corralón.