Victoria, Tamaulipas.- La aprobación en lo particular de la reforma relacionada con la nacionalidad para quienes aspiren a ocupar cargos como la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, provocó posiciones encontradas entre legisladores de Morena y el PAN.
El diputado federal de Morena por Tamaulipas, José Braña, sostuvo que la modificación no pretende impedir que los mexicanos tengan doble nacionalidad, sino establecer una condición para quienes busquen encabezar los principales gobiernos del país.
“Acabamos de aprobar en lo particular esta reforma que es muy clara. No se está diciendo que los mexicanos no puedan tener doble nacionalidad”, señaló.
Explicó que, bajo la reforma aprobada, quien tenga otra nacionalidad y pretenda ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno deberá renunciar a ella.
“No es un tema de partidos ni de personas. Simplemente poner reglas claras y cuidar la soberanía de nuestro país”, afirmó Braña.
El legislador morenista argumentó que quienes ejercen cargos de gobierno toman decisiones que impactan a millones de personas, por lo que, desde su perspectiva, deben tener definido su compromiso con México.
“Quien quiera gobernar México debe tener su compromiso al 100% con México y con los mexicanos”, sostuvo.
Desde Tamaulipas, el diputado local del PAN, Gerardo Peña Flores, planteó una objeción distinta, al señalar que Acción Nacional defiende la soberanía nacional, pero considera que no es necesario establecer una nueva restricción porque la legislación vigente ya contempla mecanismos para los mexicanos por nacimiento que también tienen otra nacionalidad.
El argumento del panista es que la Ley de Nacionalidad ya permite atender el caso de una persona que, además de ser mexicana, es considerada nacional de otro Estado, mediante figuras como el certificado de nacionalidad y la renuncia expresa a esa segunda nacionalidad y a los vínculos de obediencia o fidelidad con otro Estado.
Peña Flores señaló, “El PAN está en contra de limitar derechos y de regular una norma que ya existe, la Ley de Nacionalidad ya contempla mecanismos para mexicanos por nacimiento que son considerados nacionales de otro Estado incluyendo el certificado de nacionalidad y la renuncia expresa a la nacionalidad atribuida así como a vínculos de obediencia y/o fidelidad a otro Estado, por lo cual nos parece redundante toda vez que el marco legal ya lo contempla.”
Mientras Morena sostiene que la reforma establece una regla específica para garantizar que quienes aspiren a gobernar el país tengan su compromiso con México, el PAN argumenta que esa protección ya está contemplada en la legislación vigente y que añadir una nueva exigencia representa una restricción adicional a los derechos de los mexicanos.