Victoria, Tamaulipas.- La calidad del agua en Tamaulipas presenta una problemática considerable, particularmente en la región norte del estado, donde se han identificado importantes niveles de contaminación.

“En el centro y sur no hay problemas de agua, pero en la región norte sí, y la que hay parece estar contaminada”, señaló Raúl Quiroga Álvarez, Secretario de Recursos Hidráulicos.

Ante esto, comento que a nivel estatal, se ha implementado una estrategia integral para abordar el tema.

“Por instrucción del señor Gobernador, se creó la Subsecretaría de Fomento Industrial, que se encarga de dar seguimiento y monitorear las descargas y la calidad del agua que realizan las industrias en el estado”, indicó.

Quiroga Álvarez, subrayó la importancia de la colaboración entre el gobierno estatal y las industrias locales en la mejora de la calidad del agua.

En el caso del Canal Rhode en la frontera, el secretario destacó que la ciudad de Reynosa no trata el 100% de sus aguas residuales, una situación común en muchas comapas del país.

No obstante, dijo que se han implementado procesos de potabilización que permiten que el agua que se extrae del Río Bravo cumpla con los estándares establecidos por la norma federal mexicana.

“Estamos trabajando en un proyecto de rehabilitación de la planta internacional de tratamiento de agua, con una inversión de más de 100 millones, lo cual ayudará a resolver los problemas de contaminación en la zona norte”, comentó.

Por otro lado, informo que en el sur del estado, se ha implementado un esquema pionero en el país en colaboración con los industriales, quienes se han comprometido a tratar y reutilizar el agua residual en sus propios procesos productivos.

“Es un esquema noble, novedoso, de ganar-ganar”, destacó el Secretario de Recursos Hidráulicos, quien resaltó que este modelo es una solución viable frente a la falta de recursos para financiar un proyecto de tal magnitud.

En cuanto a la calidad general del agua en el estado, Quiroga Álvarez reconoció que las corrientes de agua, desde el río Bravo hasta el Guayalejo, están contaminadas en mayor o menor medida, debido a las descargas de los ingenios y otras fuentes.

Sin embargo, explicó que los procesos de potabilización implementados permiten que el agua cumpla con los estándares de calidad, a pesar de las dificultade.

“Lo que puedo decir es que no es nada insalvable. La naturaleza es sabia y el agua, a pesar de su contaminación, llega al sistema de armario en condiciones bastante mejores”, concluyó.