El vocal ejecutivo de la Junta Local del INE en Tamaulipas, Sergio Bernal Rojas, advirtió que el denominado “Plan B” podría derivar en reducciones presupuestales para el Instituto, aunque aclaró que aún no existe un diagnóstico preciso sobre su impacto real.
El funcionario explicó que, ante la posibilidad de recortes, será indispensable realizar un análisis integral que contemple tanto la operación técnica como las implicaciones financieras.
“Se ha hablado de una reducción en los montos y en consecuencia tendremos que hacer un análisis no solo en lo operativo, sino en los impactos financieros que se puedan dar”, señaló.
Bernal Rojas subrayó que dichos ajustes podrían alcanzar distintos rubros del Instituto, incluyendo la estructura laboral, aunque insistió en que deberán respetarse los derechos adquiridos de los trabajadores.
“Tendrá que analizarse por la parte administrativa para ver los impactos específicos”, indicó.
Sobre la aprobación del “Plan B” en la Cámara de Diputados, el vocal ejecutivo precisó que el INE aún no cuenta con la versión final, por lo que cualquier estimación sería preliminar.
En ese sentido, reiteró que será hasta que la reforma quede firme cuando se puedan dimensionar con claridad las reducciones y sus efectos.
A pesar del escenario de incertidumbre, el Instituto mantiene sus actividades ordinarias y se prepara para el proceso electoral 2026-2027, que iniciará a finales de este año.
Para ello, adelantó que en el último cuatrimestre se deberán realizar evaluaciones financieras, de infraestructura y operativas que permitan ajustar la planeación ante posibles recortes.
Destacó que el análisis de fondo será encabezado por el Consejo General del INE, en coordinación con oficinas centrales y delegaciones estatales, a fin de definir las medidas necesarias para garantizar la organización de las elecciones, incluso en un contexto de eventuales reducciones presupuestales.