Ciudad Victoria, Tamaulipas. – En el Hospital Civil de Ciudad Victoria, adherido al IMSS Bienestar, una crisis se manifiesta de manera alarmante: baños clausurados, hedor insoportable y familiares obligados a buscar alternativas para satisfacer necesidades básicas.

Desde el fin de semana, los baños del hospital permanecieron cerrados, obligando a pacientes y familiares a pagar hasta 10 pesos en negocios cercanos para poder usarlos. Aquellos que no tenían recursos no tuvieron más opción que hacer sus necesidades en la vía pública, a solo unas cuadras del hospital.

“Yo llegué temprano pero no había a dónde ir al baño y tuve que buscar. Había mucha gente que llevaba tiempo aquí y no los dejaban entrar”, relató un familiar de paciente.

Rebeca, quién viajó el fin de semana desde Río Bravo para visitar a su abuelita internada, relata la terrible situación que vivió.

Refiere que el domingo, el personal de guardia “se estaban portando muy déspotas”, los obligaban a conseguir agua de los lugares cercanos para traerla en cubetas y poder usar el baño.

Durante el día, podían conseguir que les alquilaran los baños de los negocios cercanos o les regalaran una cubeta con agua, pero después de las 7 de la tarde cuando cerraron, era imposible conseguir ayuda.

Después como a las 9 de la noche un señor intervino para que el personal les acercara cuando menos a las mujeres, cubetas con agua para usar los baños

Rebeca pensó que quien intervino era uno de los directivos del hospital, sin embargo, al preguntar, se dio cuenta que se trataba del esposo de una paciente que esperaba su turno para ser atendida.

“Yo pensé que era parte de ellos, que decía que nos arrimaran agua y que nosotros nos encargáramos de echarle agua a los baños, yo pensé que trabajaba ahí pero no, él estaba peleando porque su esposa iba al baño hasta las vías del tren y creo que gente la vieron ahí haciendo del baño”.

Desde el lunes, cuando finalmente se permitió el acceso a los baños, los usuarios tuvieron que enfrentarse a instalaciones sucias y sin agua, obligándolos a cargar cubetas para poder utilizarlos.

“El baño estaba hasta arriba de sucio. No entré porque estaba feo, hasta que una señora le echó bastante agua”, comentó un paciente.

La crisis en el Hospital Civil de Ciudad Victoria evidencia un problema mayor en el sistema de salud pública: la falta de infraestructura básica y el abandono de instalaciones esenciales. Mientras los pacientes padecen condiciones indignas, las autoridades sanitarias han permanecido en silencio sin ofrecer soluciones inmediatas.

La falta de agua no solo afecta la higiene y la comodidad de los pacientes, sino que también representa un riesgo sanitario grave. Mientras el problema persiste, quienes dependen del hospital deben enfrentar la realidad de un sistema de salud que, en lugar de brindar bienestar, los somete a condiciones indignas.