Las carnicerías tradicionales del Mercado Argüelles enfrentan un panorama complicado ante el incremento en el precio de la carne y la fuerte competencia de las tiendas de autoservicio, situación que ha impactado directamente en las ventas y en el consumo local.

Felipe Reyna, propietario de la carnicería Don Juan, explicó que aunque el aumento en el precio de la carne ha sido moderado, resulta suficiente para afectar la economía de los consumidores y la competitividad del comercio tradicional frente a las grandes cadenas, que adquieren el producto en grandes volúmenes y a menor costo.

Detalló que el precio del kilo de carne pasó de 240 pesos en 2025 a 260 pesos en 2026, un incremento de 20 pesos que atribuyó al alza en el alimento del ganado y a las condiciones de sequía que afectan al sector pecuario en la región.

El locatario subrayó que, a diferencia de las tiendas de autoservicio, las carnicerías del mercado ofrecen carne regional, fresca y de libre pastoreo, proveniente del rastro autorizado de Veterinaria en Ciudad Victoria, el cual opera actualmente a un 80 por ciento de su capacidad.

Añadió que cuando se presentan fallas en el sistema de refrigeración del rastro, la matanza se suspende de manera preventiva, lo que impacta directamente a los productores ganaderos locales.

Reyna señaló que uno de los principales retos es que una parte de la población, especialmente jóvenes, prioriza el precio y la cantidad sobre la calidad del producto, sin conocer las diferencias entre la carne fresca y la industrializada o congelada.

Finalmente, hizo un llamado a las familias victorenses a consumir productos locales y apoyar al comercio tradicional, al señalar que el Mercado Argüelles ofrece carne fresca, cortes populares y productos tradicionales como menudo y barbacoa durante todo el año.