A pesar de la prohibición vigente para comercializar vapeadores y cigarrillos electrónicos, en Tamaulipas diversos establecimientos han hecho caso omiso a esta disposición. Como resultado, en lo que va del año al menos cinco negocios han sido clausurados en los municipios de Tampico, Matamoros y Ciudad Victoria.

Mario Alberto Rebolledo Urcadis, comisionado estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, informó que estos productos representan un riesgo considerable para la salud de quienes los consumen, especialmente entre la población joven, por lo que el gobierno estatal ha instruido a intensificar los operativos de inspección.

“El tema de los vapeadores es prioritario para nosotros. Todo lo que incida en la salud mental y física de los jóvenes requiere especial atención, por eso, mantenemos un programa permanente de revisión en establecimientos que expenden cigarrillos, vapeadores y bebidas alcohólicas”, declaró.

Rebolledo Urcadis reconoció que uno de los principales retos ha sido enfrentar los amparos interpuestos por algunos comercios.

“Hemos batallado, es cierto, hemos batallado mucho por cuestiones de que muchas tiendas de conveniencia y farmacias se amparan al respecto, pero nosotros seguimos trabajando de manera permanente; estos productos están prohibidos, es un factor que afecta la salud de quien los usa de manera considerable”.

Durante los primeros dos meses del año, se decomisaron aproximadamente 150 dispositivos, lo cual también derivó en clausuras.

“Sí ha habido sanciones, la primera es el aseguramiento de la mercancía para su destrucción y la segunda es el cierre de negocio; en este año llevamos por lo menos cinco clausuras”, afirmó.

Detalló que los decomisos más importantes se han concentrado en el sur del estado, así como en Ciudad Victoria y parte de Matamoros.

De acuerdo con la autoridad sanitaria, en los vapeadores se han identificado más de 30 sustancias tóxicas no declaradas en las etiquetas, muchas de las cuales se utilizan comúnmente en la elaboración de productos de limpieza, esmaltes de uñas, pinturas y plásticos, lo que los convierte en productos altamente dañinos para la salud.

Finalmente, el comisionado explicó que la vigilancia no se limita a los puntos de venta físicos. “Tenemos un área especializada para ver todo lo referente a redes sociales y la oferta digital de estos productos”, concluyó.