El uso del teléfono celular mientras se conduce se ha convertido en la principal causa de accidentes de tránsito, superando incluso a los percances relacionados con el consumo de alcohol.
De acuerdo con José Luis Arroyo Negrete, coordinador de Tránsito Municipal, cada mes se registran en promedio 90 accidentes relacionados con distracciones por el uso del celular, entre los que se incluyen choques por alcance, omisión de señales de alto e incluso volcaduras.
“Fíjate que son muchos menos los accidentes provocados por alcohol que por el celular; por alcohol tenemos un promedio de 10 accidentes mensuales, mientras que por el uso del celular sumamos alrededor de 90”, detalló el funcionario.
El problema radica en la falsa sensación de control que tienen los conductores al responder un mensaje o contestar una llamada.
“La gente piensa que solo se va a tardar tres, cuatro o cinco segundos en contestar, pero en ese tiempo el vehículo avanza una distancia considerable y, en ese trayecto, pueden chocar con otro auto, pasarse un semáforo o incluso volcarse”,
explicó Arroyo Negrete.
Ante la alta incidencia de este tipo de percances, las autoridades han intensificado las multas para quienes sean sorprendidos utilizando el celular mientras conducen.
Actualmente, la sanción asciende a 1,900 pesos. Sin embargo, el objetivo principal no es castigar, sino generar conciencia.
“La idea es que no lo usen mientras manejan, que utilicen manos libres si es necesario, pero que eviten distraerse con el teléfono, porque en un instante puede ocurrir un accidente”, enfatizó.
El problema no distingue edades. “Esta práctica está muy generalizada, la hemos visto tanto en jóvenes como en adultos”, indicó el coordinador de Tránsito, subrayando que el reto es cambiar la cultura vial y lograr que los automovilistas comprendan que su seguridad y la de los demás está en juego cada vez que toman el teléfono al volante.