La próxima operación de la Segunda Línea del Acueducto Guadalupe Victoria no solamente permitirá mejorar el abasto de agua potable en la capital tamaulipeca, sino que también pondrá a prueba la infraestructura hidráulica de barrios, colonias y fraccionamientos que cuentan con tuberías instaladas desde hace varias décadas.
El secretario de Obras Públicas del Estado, Pedro Cepeda Anaya, reconoció que el incremento en la presión del agua podría provocar la aparición de fugas y rupturas en sectores donde las redes de distribución son antiguas y actualmente operan bajo condiciones de baja presión.
Ante este escenario, se trabaja en un programa emergente para atender las posibles afectaciones “Van a salir nuevas fugas. Hay colonias que tienen red de hace muchos años y casi no les llega el agua. Y ahora que empieza a llegar con presión, seguramente”, explicó el funcionario.
Cepeda Anaya señaló que el problema no necesariamente radica en la nueva infraestructura, sino en el estado que guardan algunos tramos de las redes de distribución que durante años han trabajado con presiones menores y que ahora tendrán que soportar un suministro más constante y con mayor fuerza.
El funcionario indicó que corresponderá a la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) atender las afectaciones que se presenten en las redes de distribución dentro de la ciudad, mientras que el Gobierno del Estado continuará participando en las obras de infraestructura hidráulica que se encuentran bajo su responsabilidad.
“Más que la pérdida por tuberías, que es un mínimo, estábamos hablando de 3 por ciento”, señaló Cepeda Anaya al referirse a la eficiencia que se espera alcanzar con el fortalecimiento del sistema.
La Segunda Línea del Acueducto Guadalupe Victoria representa una obra estratégica para mejorar el suministro de agua en Ciudad Victoria y atender la demanda de la población, pero su entrada en operación también obligará a revisar las condiciones de las redes existentes para evitar que las tuberías más antiguas se conviertan en un punto débil del sistema.
Cepeda Anaya destacó que la modernización de la infraestructura hidráulica forma parte de una estrategia estatal de inversión que contempla obras en distintos municipios de Tamaulipas.
Recordó que durante el año anterior se destinaron poco más de mil millones de pesos a infraestructura hidráulica en el estado, mientras que para este ejercicio se mantiene un nivel importante de inversión, con alrededor de 800 millones de pesos en obras que ya se encuentran en proceso de licitación.