El gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión inmediata de todas las resoluciones en materia de asilo, así como la detención temporal de procesos migratorios provenientes de ciertos países, luego del tiroteo registrado en Washington D. C., donde dos integrantes de la Guardia Nacional resultaron gravemente heridos.
El presidente Donald Trump confirmó que el ataque ocurrió el miércoles cerca de la Casa Blanca y que una de las víctimas, la especialista Sarah Beckstrom, de 20 años, falleció horas después debido a la gravedad de las lesiones. El sargento Andrew Wolfe, de 24 años, continúa hospitalizado.
Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), informó que la pausa en las decisiones de asilo permanecerá vigente “hasta garantizar que cada extranjero sea investigado con el máximo rigor”.
Por su parte, la fiscal estadounidense Jeanine Pirro indicó que Rahmanullah Lakanwal, ciudadano afgano de 29 años y excolaborador de la CIA en Afganistán, enfrenta cargos por asesinato en primer grado y dos acusaciones adicionales por intento de homicidio armado.
Trump sostuvo que podría ordenar la suspensión permanente de la migración procedente de países catalogados como “tercer mundo” para permitir que el sistema migratorio estadounidense “se estabilice”. También reiteró que buscará expulsar a extranjeros considerados una carga pública y bloquear beneficios federales para no ciudadanos.
De manera paralela, el Departamento de Estado confirmó que la emisión de visas para personas con pasaporte afgano quedó detenida como medida preventiva tras el ataque.