Un palestino de dieciséis años murió hoy como consecuencia de los disparos recibidos el día anterior por parte de soldados israelíes cerca de la ciudad cisjordana de Nablus, cuando el joven supuestamente les arrojó un artefacto explosivo.

El adolescente, identificado como Ahmad Zahi Bani Shamsa y residente en la localidad de Beita, al sur de Nablus, murió en el hospital la madrugada del jueves por una herida de bala en la cabeza, informó hoy Wafa, la agencia oficial de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

El Ejército de Israel informó el miércoles de que un grupo de decenas de palestinos se dirigía hacia las tropas en Eviatar, asentamiento ilegal según la ley israelí, cuando este adolescente cargó contra ellos y arrojó un objeto sospechoso que explotó.

“Un soldado israelí disparó primero al aire y luego hacia el sospechoso, que resultó herido de gravedad, sin que se produjeran bajas israelíes”, señaló el Ejército en un comunicado.

Otros tres palestinos murieron por fuego israelí durante diferentes enfrentamientos entre residentes de Beita y las fuerzas israelíes en los últimos días, incluido otro adolescente, Mohammad Hamayel, de quince años.

El área alrededor de Beita ha sido testigo de repetidos enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y los palestinos en las últimas semanas tras el establecimiento en la zona el pasado abril del asentamiento ilegal de Eviatar.

Los palestinos han arrojado piedras a las tropas y quemado franjas de tierra, mientras que las tropas israelíes desplegadas en la zona han respondido con municiones antidisturbios y balas reales.

El territorio sobre el que se asienta Eviatar perteneció históricamente a las aldeas palestinas adyacentes de Beita, Kablan y Yitma, aunque a los residentes se les ha prohibido el acceso a la zona por lo que el Ejército israelí alegaba “razones de seguridad”.

Este asentamiento ilegal ha crecido rápidamente en los últimos dos meses con más de cuarenta edificios para docenas de familias israelíes y en su página de Facebook se jactan de que Eviatar evita la contigüidad entre las aldeas palestinas circundantes mientras sí conecta con otros asentamientos judíos.

El pasado domingo, el jefe del Comando Central del Ejército israelí emitió una “orden de demarcación” que prohíbe la construcción adicional en Eviatar y ordena a los colonos que abandonen el sitio y retiren sus pertenencias para la próxima semana.

La violencia alrededor de Eviatar se produce en medio de un repunte generalizado de las hostilidades en toda Cisjordania.

El miércoles, la Policía fronteriza israelí arrestó a una mujer palestina en posesión de un cuchillo a la entrada de la Tumba de los Patriarcas de Hebrón y, horas antes, otra mujer identificada como Maj Afaneh, de 29 años, murió por disparos israelíes al intentar apuñalar y embestir un coche militar cerca de la ciudad de Hizme, centro de Cisjordania, horas después de que hubiera escrito en Facebook “no me queda mucho tiempo de vida”.