La basílica de la Sagrada Familia de la ciudad española de Barcelona alcanzó  su altura máxima prevista, 172.5 metros, con la colocación del brazo superior de la cruz de la torre de Jesús.

Los operarios culminaron la cruz con la ayuda de una gran grúa para rematar el templo católico, proyectado en el siglo XIX por el arquitecto Antoni Gaudí (1852-1926), genio español del modernismo, aunque la pieza aún debe ser anclada. La cruz tiene en sí 17 metros de altura y 13.5 de ancho.

La fundación Junta Constructora de la Sagrada Familia emitió en directo en redes sociales la maniobra de colocación, aunque los curiosos pudieron verlo en el entorno del templo, uno de los más visitados de España por turistas nacionales y extranjeros.

Desde el pasado octubre, cuando alcanzó los 162.9 metros de altura, ahora es la iglesia más alta del mundo, por encima de la de Ulmer Münster (Alemania), que es luterana.