Las primeras luces del día mostraron este martes con mayor claridad las heridas que dejó en Cali el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió la víspera la mayor parte de Colombia y causó al menos 169 muertes, 85 de ellas en esta ciudad, y 668 heridos.
El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana, hora local, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y 24 horas después la magnitud de la tragedia va en aumento a medida que las autoridades examinan edificaciones averiadas o completamente destruidas por la fuerza de la naturaleza.
El amanecer reveló techos desplomados, paredes partidas, viviendas inhabitables y calles en las que todavía se busca a quienes quedaron atrapados entre los escombros.
La noche y la madrugada en Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, transcurrieron entre sirenas, luces de vehículos de emergencia y familias que prefirieron permanecer en las calles ante el temor de regresar a sus viviendas. La zozobra se instaló en una ciudad que permaneció despierta y pendiente de las réplicas y de las noticias de los suyos.
Los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj. La Policía desplegó un componente especializado en búsqueda y rescate urbano, que se sumó a unidades de Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y organismos locales.