Hace una década, el mexicano Alejandro González Iñárritu hizo un regalo muy especial a Leonardo DiCaprio: un papel en “El renacido / The Revenant” que a la postre la daría el Oscar. La prensa industrial estadounidense presente en la convención de Las Vegas CinemaCon, frecuentada por exhibidores y distribuidores de películas, apuesta a que su nuevo film, “Digger” podría significar lo mismo para su protagonista, Tom Cruise.

La convención de CinemaCon, organizada por Cinema United (antes conocida como Asociación Nacional de Propietarios de Cines), se celebra cada año en Las Vegas. La edición de 2026 comenzó el 13 de abril y termina este jueves 16. Allí, los estudios presentan sus proyectos ante los dueños de las salas. Warner Bros. llevó allí, entre otras películas y talentos, a Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu, para mostrar las primeras imágenes de “Digger”.

Cruise, que probablemente sea el defensor más activo de la experiencia en salas de cine dentro de la industria, se dirigió a los empresarios: “Quiero daros las gracias a todos por todo lo que hacéis”. Y luego soltó un dato: “Mejoramos un 23 por ciento” en la taquilla en lo que va de 2026. Antes de sentarse, añadió: “Mi familia cinematográfica, sabéis que estoy aquí para vosotros y os quiero”.

Luego habló Iñárritu. Explicó que la idea de “Digger” se le ocurrió hace nueve años. Y que lleva siete hablando con Cruise sobre el proyecto. “Ver a Tom Cruise convertirse en Digger Rockwell, no estaba preparado para eso”, dijo el director. Y continuó: “Sabemos que no tiene miedo a las escenas de acción, los aviones, los saltos. Pero tengo que decir que encarnar a este personaje es otro tipo de falta de miedo… este papel podría ser su número más desafiante, su número de cuerda floja más arriesgado”.

Cruise, al otro lado del escenario, devolvió el elogio. Dijo que “esta es la clase de película por la que quería hacer películas”. Y añadió: “Es salvaje, es divertida, y no puedo esperar a que todos la veáis”.

Lo que vieron los asistentes en el avance fue a un Cruise irreconocible. Pelo gris, arrugas, barriga. Camina por su mansión con la tripa colgando, acaricia a su gato enfermo, lo alimenta. No hay rastro de Ethan Hunt ni de Maverick. El personaje se llama Digger Rockwell, es un magnate del petróleo, ejecutivo de una gran empresa que ha causado un desastre ambiental a través de una fuga de metano que amenaza con desplazar a millones de personas. John Goodman aparece como el presidente de Estados Unidos, un hombre enfermo que le pide a Digger que arregle el desastre que él mismo ha provocado. Y Digger, en lugar de desplegar un equipo de ingenieros, agarra una pala. Literalmente. “No podemos controlar el curso de la naturaleza, al menos podemos controlar la narrativa”, declara en un momento del avance.

En otro momento, su personaje suelta una frase que resume el tono: “Si no podemos controlar el curso de la naturaleza, lo único que importa es quién tiene las pelotas para ganar esta guerra”.

El acento que usa Cruise es sureño, espeso. Alguien en la sala lo comparó con Ross Perot, el empresario y político texano que se presentó a la presidencia de Estados Unidos en los noventa. El peinado es un trasquilón mal disimulado. La barriga, prominente. Y el gato, que aparece en varias escenas, agoniza lentamente mientras su dueño millonario lo acaricia.

El reparto que acompaña a Cruise incluye a Sandra Hüller, Jesse Plemons, Riz Ahmed, Michael Stuhlbarg, Sophie Wilde y Emma D’Arcy. La película está siendo promocionada como una “comedia de proporciones catastróficas”. El presupuesto de producción es de 125 millones de dólares, una cifra que indica que Warner Bros. ha apostado fuerte por esta apuesta autor. Los codirectores del estudio, Pam Abdy y Mike de Luca, han hecho de las apuestas caras y dirigidas por autores su sello. “Sinners” fue un éxito masivo con 370 millones de dólares en todo el mundo contra un presupuesto de 90 millones. “One Battle After Another” perdió entre 90 y 100 millones en taquilla (210 millones recaudados contra un presupuesto de 140), pero se llevó el Oscar a la mejor película. Otras apuestas, sin embargo, han salido mal: “The Bride” fue un desastre con 23 millones contra 90 de presupuesto, “Mickey 17” tropezó con 117 millones contra 118, y “Joker: Folie à Deux” fue un rechazo con 207 millones contra 250.

Pero “Digger” tiene algo que esas películas no tenían: Tom Cruise en un papel que nadie espera de él. Iñárritu, que ya habló del proyecto el año pasado en Cannes, dijo entonces: “Todo lo que puedo decir es que es una comedia brutal y salvaje de proporciones catastróficas. Es una locura. Da miedo, es divertida y hermosa. Sé que la comedia no es lo que la gente espera de mí, ni de Tom, y hacer esta película me aterrorizó”. Y añadió: “No me gusta repetirme, y cada película debería asustarte un poco. Sentí que ‘Birdman’ era una comedia, una comedia negra, y esta fue un desafío similar. Y Tom me hace reír todos los días. Tiene esta entrega total, esta locura total”.

Cruise, durante la presentación, contó una anécdota. Dijo que es fan de Iñárritu desde que vio “Amores perros” en 2000. Que gastó la cinta de tanto verla. Y que los dos empezaron a hablar de una posible colaboración hace siete años, mientras Cruise rodaba “Top Gun: Maverick”. Una noche, Cruise se subió a su moto y se fue a una reunión a medianoche. “Así es como me muevo”, explicó. “Es mucho más rápido y no tienes que preocuparte por el tráfico”.

El guion de “Digger” lo escribió Iñárritu junto a Sabina Berman, Nicolás Giacobone y Alexander Dinelaris, el mismo equipo que firmó “Birdman”. La película marca el primer proyecto no perteneciente a una franquicia para Cruise desde 2017, cuando protagonizó “American Made” (un éxito de taquilla) y “La momia” (un fracaso notorio). Desde entonces, Cruise ha estado ocupado con tres entregas de “Misión Imposible” y con “Top Gun: Maverick”.

Ahora, la pregunta que recorre los pasillos de CinemaCon es si este papel puede darle a Cruise su primer Oscar como actor protagonista. Cruise ya ha sido nominado tres veces: por “Nacido el 4 de julio”, por “Jerry Maguire” y por su papel secundario en “Magnolia”. En noviembre pasado, la Academia decidió que no podía esperar más y le entregó un Oscar honorífico en los Premios de los Gobernadores. Pero los precedentes existen. Henry Fonda recibió un Oscar honorífico en 1980 y al año siguiente ganó el Oscar al mejor actor por “En el estanque dorado”. Paul Newman recibió el honorífico en 1985 y ganó el competitivo al año siguiente por “El color del dinero”, una película en la que, casualmente, coprotagonizaba un joven Tom Cruise.

Quienes vieron el avance en Las Vegas creen que la situación podría repetirse. Un periodista especializado escribió: “Basado en el metraje que se mostró hoy en la presentación de Warner Bros. en CinemaCon, así como en la recepción eufórica que recibió por parte del público lleno de propietarios de cines que fueron los primeros en verlo, diría que una nominación, como mínimo, es evidente”. Y añadió: “Este es el tipo de giro de personaje que la estrella, presentada como la mayor estrella de cine del mundo, no ha hecho en mucho tiempo”.

CinemaCon, hasta ahora, no ha presentado muchos contendientes evidentes al Oscar. “Dune: Parte 3” parece lo suficientemente épica como para lograr una tercera nominación a la mejor película para la saga. Y en la presentación de Sony Pictures, se vio metraje de “The Social Reckoning”, la nueva película de Aaron Sorkin que continúa la historia de “The Social Network”. Esa película, según los asistentes, podría ser también candidata, especialmente para Jeremy Strong, que interpreta a Mark Zuckerberg en esta ocasión.