Quiero agradecer los correos electrónicos que me han hecho llegar a jap19982002@hotmail.com , porque estoy totalmente de acuerdo con ellos, en verdad al releer mis colaboraciones anteriores, me doy cuenta de que parezco morenista recalcitrante, pero he de decirles que no es así.
El compromiso con la verdad histórica es lo único que ha motivado esta serie de apreciaciones, nuestro compromiso al escribir no tiene nada que ver con; ideologías partidistas, compromisos familiares, preparación académica o tendencias políticas.
Estoy, como muchos en el país, convencido que la polarización que ha provocado la intolerancia nos llevará a un camino desconocido en el que los resultados no serán nada favorables para la clase media, segmento poblacional al que me considero pertenecer y que en este caso tiene mucho que perder y poco, muy poco que ganar.
Las tendencias políticas actuales, de la humanidad en general, nos indican un viraje natural hacia la izquierda, en esto, como en cualquier golpe de timón, existen grados y la posibilidad de caer en un socialismo extremo es tan lejana, como cercana pudiera ser la implementación de un sistema socialista moderado.
El último y más reciente ejemplo lo tenemos en Brasil, donde el empresario y político Flavio Bolsonaro no pudo ganar la elección presidencial en primera vuelta, precisamente ante la izquierda moderada representada por Lula Da Silva.
Y si alguien considera que este ejemplo sudamericano no procede por nuestra idiosincrasia, es bueno saber que, a 7 días de la segunda vuelta, fue aprobada el jueves en ese país, la semana laboral de 5 días por 2 de descanso.
Pero también es necesario tomar en cuenta la geopolítica, pues ignorarla nos lleva a pensar hasta en las casualidades, cuando en realidad son causalidades.
La nota ignorada del fondo Monetario Internacional (FMI) donde prevé que Brasil alcance el Top 8 de las mayores economías del mundo en el 2027, es el mejor ejemplo.
Por ello es preocupante la desinformación que se ha estado generando y que ha provocado cismas espectaculares en TV Azteca, donde su propietario, Ricardo Salinas Pliego se toma vacaciones dobles, Javier Alatorre se esconde tras los guiones tendenciosos y José Antonio García adelanta juicios-, pero sin que nadie haga alusión clara al desplome de los ratings televisivos.
La inducción está cediendo espacios, igual que las Universidades públicas, allá en el centro del país el horno no está para bollos, así que ver a los muchachos protestando en las calles es lo único que no debe de suceder en estos momentos.
Si los burros reprobaron el examen, aquí no me refiero a Platero, sino al examen de admisión, no es por falta de conocimientos, sino por falta de espacios, así que hay que abrir los espacios para que todos quepan.
No quisiera ver la cara de los empresarios cuando vean marchar estudiantes por el centro histórico.
La paz social se logra cuando todos los actores de la comunidad se esfuerzan por un mejor país, por eso veo con muy buenos ojos los esfuerzos que hacen algunas Universidades, al implementar programas novedosos que buscan rescatar los valores perdidos.
Encaminar a los muchachos a acciones de protección civil y de servicio social como la Cruz Roja y Bomberos, serán sin duda grandes aciertos que le redituarán al país muchos UNIVERSITARIOS CON VISIÓN
Jorge Alberto Pérez González