Hoy comienza una nueva Copa del Mundo y México volverá a ser protagonista de la historia.
No solamente porque la Selección Nacional disputará el partido inaugural, sino porque nuestro paÃs se convertirá en el primero del mundo en albergar tres Copas Mundiales de Futbol.
En Tamaulipas cayó por sorpresa el anuncio del dÃa libre. La SecretarÃa de Educación autorizó que los estudiantes puedan quedarse en casa para ver el partido junto a sus familias, mientras que los trabajadores del Gobierno del Estado tendrán la oportunidad de retirarse antes de concluir su jornada laboral para disfrutar el encuentro.
Y la verdad, muchos aplaudimos esa medida.
Esto nos hizo recordar aquellos años en los que muchos de nosotros vimos los partidos mundialistas desde las aulas. Los maestros sacaban una televisión, acomodaban a todos los alumnos y por un momento dejábamos a un lado cuadernos, tareas y exámenes para compartir la emoción de ver jugar a México.
Eran otros tiempos, pero la emoción era la misma.
Yo no sé por qué, pero el futbol tiene una capacidad extraordinaria para unirnos.
Por unas horas desaprecen las diferencias polÃticas, los problemas del dÃa a dÃa, las preocupaciones económicas y hasta las discusiones de todos los dÃas. Las familias se reúnen, los amigos se juntan, los compañeros de trabajo comentan las jugadas y millones de personas comparten la misma ilusión.
Además, el deporte siempre será una de las mejores herramientas para construir una mejor sociedad. Enseña disciplina, esfuerzo, trabajo en equipo, perseverancia y respeto. Mantiene a muchos jóvenes alejados de la delincuencia y les ofrece objetivos positivos por los cuales esforzarse.
Asàque este gran evento deportivo va mucho más allá de lo que ocurre dentro de una cancha. También construye identidad, comunidad y sentido de pertenencia.
En medio de tantas noticias, tantos problemas y tantas divisiones, todavÃa existen cosas tan simples como un partido de futbol capaces de reunir a millones de mexicanos frente a una misma pantalla.
Asà que enhorabuena y ¡Que gane México!
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales.