Ayer, el Congreso del Estado hizo a un lado su banalidad tradicional y mostró el rostro que debería ser su perfil permanente.

Me refiero al del verdadero trabajo legislativo, el que cala positivamente con reformas legales en el presente y futuro de la sociedad, el que realmente incide en su seguridad y en su desarrollo.

En verdad, como ciudadano más corriente que común, me agrada ver por lo menos en esta ocasión que los diputados olvidaron los malhadados exhortos que como las siembras en el desierto sólo sirven para maquillar la ineficiencia y se metieron de lleno, con estudios y estadísticas serias, a encontrar mecanismos para ayudar a su comunidad.

Dos acciones merecen el aplauso de todos.

Una de ellas, la iniciativa de decreto presentada por Rafael González Benavides para perseguir de oficio a la extorsión –la llamada “protección” – y no esperar a una denuncia formal del afectado, quien por fundado temor suele no presentarla, para castigar a quien comete ese delito. Es un paso sustancial para permitir que la Procuraduría de Justicia actúe en ese sentido.

La segunda es la postura del líder del mismo cuerpo colegiado, Glafiro Salinas, sobre la necesidad de actualizar e inclusive derogar leyes que tienen años de ser un obstáculo para la vida económica del Estado, porque las condiciones por las que fueron creadas ya no existen. Hay normatividades absurdas que lindan en la estulticia, como la que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas después de las 8 de la noche del domingo hasta las primeras del lunes, como si esa fuera la receta mágica para que todo el mundo se convierta en abstemio por unas horas. Y como esas, hay más.

Tiene razón el Presidente de la Junta de Coordinación Política cuando dice que no se han modificado esas leyes “porque a alguien le conviene”, pero en lo personal me parece más acertada otra explicación: la dela holganza, la misma que por el prurito de no mover un dedo de más ha mantenido ese cúmulo de reglas en un montón de estorbos.

Honores a quienes honores merecen. Si así fuera siempre…

 

UNA MONEDA ANUNCIADA

Difícilmente pudo haber sorprendido a alguien la designación de José Ramón Gómez Leal, popularmente conocido como “JR”, para buscar la alcaldía de Reynosa cobijado por MORENA.

Como solía decir el inolvidable columnista Guadalupe Díaz Jr.: “Hasta los niños lo sabían”.

Pero la importancia de esta definición, con todo y que la figura de JR será un digno rival a vencer para Maki Ortiz y para Serapio Cantú, en realidad no es que la moneda se caya “canteado” para su lado, sino quién fue el que la lanzó para que a José Ramón le saliera “el águila” en lo que nunca fue un volado, sino una decisión tomada desde hace mucho tiempo.

Sí, el mismo que lo acompañó: Ricardo Monreal.

En otras palabras, la mano que mece la cuna en Tamaulipas en el partido propiedad de Andrés Manuel López Obrador. Va JR a la contienda, para decirlo en palabras llanas, con todo el poder.

Curiosamente, Reynosa es un símil, toda proporción guardada, de lo que sucede en el plano nacional. Encuestas van y encuestas vienen, pero ninguno de los tres aspirantes mencionados tiene asegurado el triunfo.

Vaya campaña que les espera a los reynosenses…

 

LA FRASE DEL DÍA

“La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes”…

– Charles Bukowsky

 

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