Este fin de semana, Tamaulipas vivió una jornada de violencia que dejó personas muertas, vehículos incendiados, narcobloqueos y miedo entre la población.
Todo se derivó de la detención de un líder delincuencial y como suele ocurrir en estos casos, la banda criminal reaccionó desatando una ola de violencia, entre bloqueos, vehículos incendiados y afectaciones en carreteras y puentes internacionales, además se reportó la muerte de 6 personas inocentes.
Cinco perdieron la vida en accidentes relacionados y la sexta víctima fue Aranza, una niña de apenas siete años que murió por un impacto de bala, hecho que actualmente investiga la Fiscalía de Justicia.
Y en medio de esta ola de violencia y dolor, llamó la atención que ninguno de los que aspiran a gobernar esos municipios marcados por la violencia, alzó la voz.
Esos políticos que andan buscando convertirse en alcaldes e incluso aquellos que tienen aspiraciones de llegar a la gubernatura, se quedaron callados.
Ninguno de ellos salió, de perdido a expresar solidaridad, preocuparse públicamente por las familias afectadas y reconocer el miedo que vivieron miles de tamaulipecos, alzar la voz.
Nada.
El gobernador, por su parte, salió a informar y expresar sus condolencias.
La política no se trata solamente de aparecer en redes sociales, recorrer colonias, organizar reuniones y levantar la mano cuando llegan los tiempos de las candidaturas. Se trata también de dar la cara cuando la gente está pasando por momentos difíciles.
Los aspirantes a un puesto de elección popular no quisieron comprometerse ni incomodar a nadie, a pesar de tener una responsabilidad pública, incluso antes de tener un cargo. Y no se trata de que politicen el tema de la violencia, sino de solidarizarse y tener empatía ante el dolor de la gente.
La gente los quiere ver también cuando hay miedo, cuando hay incertidumbre y cuando las familias están de luto, no sólo durante las campañas cuando hay que parecer cercano.
En los momentos difíciles, es en donde se ve el carácter, la entereza, la voluntad política y el compromiso con la gente.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…