Paty Chío y Rigoberto Rodríguez Rangel tienen una tarea extra: explicar por qué después de dos años de gobierno todavía hay demasiadas preguntas y demasiadas cuentas que no terminan de cuadrar.
Y no, que nadie salga con el “es guerra política”.
No hace falta inventarles nada.
Los números ya hacen suficiente ruido.
La Cuenta Pública 2024 reportó 22 millones 951 mil 698 pesos observados durante octubre, noviembre y diciembre de 2024, cuando Patricia Chío ya estaba al frente del Ayuntamiento y Rigoberto Rodríguez Rangel ocupaba la Tesorería.
Casi 23 millones.
En tres meses.
¡Ah, pero qué bonito se ve un informe con música épica!
Porque una cosa es proyectar en pantalla “transformación”.
Y otra es que la Auditoría pregunte dónde están los documentos.
Una observación no es una sentencia, claro.
Pero tampoco es un souvenir.
Es dinero público.
Y el dinero público tiene una mala costumbre: pregunta.
Pregunta cuánto.
Pregunta cómo.
Pregunta quién.
Pregunta por qué.
Y, sobre todo, pregunta dónde quedó la comprobación.
Entre las observaciones reportadas aparecen procedimientos de contratación, adjudicaciones directas sin justificación suficiente, documentación incompleta para acreditar bienes y servicios, pólizas sin comprobación y obligaciones pendientes.
Entonces Rigo tiene trabajo.
Mucho.
Porque la Tesorería no es una oficina para posar con una carpeta bajo el brazo.
Es el lugar donde los pesos de los mantenses tienen que tener nombre, apellido, factura y destino.
Y aquí viene lo verdaderamente sabroso:
Paty pone la cara y Rigo pone las cuentas.
Bueno…
Las cuentas están puestas.
Ahora falta explicar algunas.
Y antes de que aparezca el coro de “todo está solventado”, excelente.
Que enseñen la solventación.
Así de sencillo.
Porque en política hay una diferencia enorme entre decir “ya quedó” y demostrar que quedó.
Y los documentos tienen la desagradable costumbre de no aplaudir.
Luego está el otro pequeño detalle: el drenaje.
Ese viejo enemigo que parece tener más vidas que un gato.
La propia alcaldesa ha reconocido que recibió redes de drenaje en condiciones graves, incluso con aguas residuales llegando a calles y viviendas.
Bien.
Se recibió un problema.
Se trabaja para resolverlo.
Pero después de dos años, el drenaje sigue apareciendo como una de las grandes prioridades municipales.
Entonces uno ya no sabe si estamos gobernando El Mante o filmando la saga:
“Rápido y Furioso: Misión Colector”.
Cada temporada hay otro colector.
Otra tubería.
Otro banderazo.
Otra fotografía.
Otra promesa.
Y el ciudadano sigue preguntando:
¿Y ahora sí?
Porque una cosa es anunciar millones para infraestructura y otra es que la gente deje de tener aguas negras afuera de su casa.
La política municipal tiene esa cruel manía de ser muy diferente desde el templete.
Desde arriba todo se ve espectacular.
Bajen a la colonia.
Ahí está el examen.
Ahí no hay drone.
No hay edición.
No hay música institucional.
Hay calles.
Hay agua.
Hay drenaje.
Hay baches.
Hay ciudadanos.
Y hay memoria.
Y hablando de memoria…
También aparece el DIF con observaciones reportadas por 12 millones 327 mil 60 pesos.
Doce millones, Trescientos veintisiete mil, Sesenta pesos.
Hasta los centavos tienen derecho a una explicación.
Porque estamos hablando de asistencia social.
De gente que necesita apoyo.
De familias que no están para jugar a las escondidas con el presupuesto.
Así que la pregunta es simple:
¿Dónde está cada peso?
No queremos una conferencia.
No queremos un video.
No queremos otro boletín diciendo que “se trabaja incansablemente”.
Queremos saber:
qué se contrató, quién lo contrató, cuánto costó, quién lo recibió, quién lo pagó, y dónde está la comprobación.
Eso no es persecución. Eso se llama rendir cuentas.
Y aquí viene el problema de fondo para Paty y Rigo:
El Mante no vive en Facebook.
No vive en el informe.
No vive en las fotografías de inauguración.
Vive en las colonias.Y las colonias tienen una memoria bastante más larga que cualquier publicación patrocinada.
Por eso el segundo informe puede traer todos los números que quiera.
Pero hay números que no se maquillan, 22.9 millones observados.
12.3 millones relacionados con observaciones al DIF.
Y un problema de drenaje que el propio gobierno sigue colocando entre sus prioridades.
Eso no significa que todo esté mal.
Tampoco significa que exista un delito.
Significa algo mucho más incómodo: hay cosas que tienen que explicarse.
Y Paty y Rigo tienen la oportunidad perfecta.
Que salgan los documentos.
Que salgan los contratos.
Que salgan las facturas.
Que salgan las solventaciones.
Que salgan las obras.
Que salgan los resultados.
Y si todo está perfectamente en orden…qué maravilla.
Se acabó el problema.
Pero si no… Entonces habrá que aceptar que el informe fue eso:
un informe ,no una absolución.
Porque gobernar no es aprenderse el discurso.
Gobernar es soportar la auditoría.
Soportar la pregunta, Soportar la crítica.
Y, sobre todo, soportar la realidad.
Paty Chío y Rigo Rodríguez Rangel llevan dos años administrando El Mante.
Ahora tienen una tarea extra.
No es cortar otro listón.
No es inaugurar otra obra.
No es tomarse otra fotografía.
Es explicar.
Porque los mantenses no necesitan que les cuenten que todo está bien.
Necesitan saber por qué, después de dos años, todavía hay tantas cosas que preguntar.
Y eso, señores… no se resuelve con aplausos.
Se resuelve con documentos.