Las presiones internas en el PAN Tamaulipas siguen creciendo para sacar de la dirigencia estatal a Luis René Cantú Galván, alias “El Cachorro”, quien continúa aferrado al cargo pese a que su período concluyó hace ya más de medio año.

Ahora fueron 24 presidentes de comités municipales quienes levantaron la voz para acusar al dirigente estatal de ocultar una orden directa del Comité Ejecutivo Nacional para iniciar el proceso de renovación de la dirigencia en el Estado.

Durante una conferencia de prensa en Ciudad Victoria, los inconformes mostraron un documento fechado el 24 de febrero, emitido por la Comisión de Justicia del PAN, en el que se instruye iniciar el procedimiento para lanzar la convocatoria de elección interna.

El problema es que, pese a existir esa orden, la dirigencia estatal, que sigue bajo el control del grupo cabecista, no ha querido transparentar el documento ni avanzar en el proceso.

Es decir, mientras el propio partido a nivel nacional marca el camino para renovar su liderazgo, en Tamaulipas el proceso sigue congelado.

Recordemos que hace apenas unas semanas más de 3 mil militantes panistas enviaron un documento al dirigente nacional solicitando la renovación de la dirigencia. A ésto se suma la petición de 23 de los 28 comités municipales, quienes han exigido una elección abierta a la militancia. Incluso ya existe una denuncia formal por la omisión de iniciar el procedimiento.

Los panistas inconformes, muchos cercanos al grupo de “El Truko” Verástegui y otros simplemente militantes que ya no quieren seguir atrapados en las mismas disputas internas, advierten que esta crisis representa un grave problema político rumbo al proceso electoral de 2027.

Y es que mientras otros partidos ya están midiendo liderazgos, buscando nuevos cuadros y reorganizando su estructura territorial, en el PAN Tamaulipas ni siquiera han podido ponerse de acuerdo para renovar su propia dirigencia.

Así, difícilmente podrán aspirar a reconstruirse tras la abrupta salida del poder que vivieron con la llegada de Morena y si a eso le agregamos el mal sabor de boca que dejó la administración pasada, pues peor.

La tensión es tan evidente que incluso el propio hermano del exgobernador, quien mantiene fuerte influencia dentro del partido, ha negado públicamente la existencia del documento enviado por el CEN, lo que ha encendido aún más las alarmas dentro del panismo, porque muchos militantes consideran que el verdadero problema ya no es sólo la renovación de la dirigencia, sino el control político que aún mantiene el grupo cabecista dentro del partido.

Varios de los inconformes reconocen que levantar la voz podría traerles sanciones, expulsiones o represalias internas, algo que, lejos de fortalecer al partido, podría terminar por fracturarlo aún más.

Porque al final del día, un partido que no puede resolver sus propios conflictos internos difícilmente podrá resolver los problemas ciudadanos.

Mientras tanto, el reloj político sigue avanzando y en política, el tiempo que se pierde ya no se recupera.

 

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…