A nivel nacional se formalizó el reforzamiento de la coalición entre Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo; sin embargo, en Tamaulipas esa alianza no está tan fácil de cocinarse, por las múltiples diferencias que estos partidos “aliados” han tenido desde siempre.

Los conflictos surgieron principalmente por la asignación de cargos en el proceso electoral de 2024. Morena, como partido dominante, ha sido acusado por el PT y el PVEM de imponer sus decisiones, dejando a sus aliados con “migajas” en diputaciones locales, federales y alcaldías.

Recientemente la comisionada política nacional del PT en Tamaulipas, Cendy Robles, acusó a Morena, durante una conferencia en Ciudad Victoria, de incumplir acuerdos de gobiernos de coalición y de cerrar espacios al PT, a pesar de su lealtad dentro de la alianza Sigamos Haciendo Historia.

Pero del otro lado también hay reclamos. Militantes de Morena critican al PT por depender completamente de la coalición sin tener una base territorial sólida, y de paso señalan al Partido Verde de “oportunista”, recordando su antigua alianza con el PRI hasta 2018.

Uno de los episodios de fricción más reciente entre estos partidos, fue el comentario despectivo que hizo Manuel Muñoz Cano, dirigente estatal del Verde, contra la diputada Katalyna Méndez, exmilitante del PVEM y hoy militante de Morena (de las favoritas, por cierto, en Victoria).

Muñoz Cano se refirió a ella como “la niña del Congreso”, lo que fue considerado violencia política de género. El caso terminó en una multa de casi 6 mil pesos contra el dirigente partidista, su inscripción en el registro estatal y nacional de personas sancionadas y la obligación de ofrecer una disculpa pública.

Así que, amigos, así que usted diga, amigos, aliados; no lo son.

La propia presidenta estatal de Morena, Guadalupe Gómez, reconoció en rueda de prensa que la alianza con el Verde y el PT enfrenta retos y diferencias a nivel local, aunque intentó suavizar el asunto asegurando que el diálogo y el consenso serán la vía para mantener la unidad.

Pero la realidad es otra…

Morena, el Verde y el PT tendrán que pensar muy bien qué decisión toman en Tamaulipas, porque los efectos de las candidaturas impuestas, desplazadas y arrebatadas en 2024 todavía se están resintiendo en este 2026.

Y cuando las heridas siguen abiertas, las traiciones se asoman.

¿No cree usted?

 

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…