El comercio ilegal de cigarros en México es silencioso pues las drogas se llevan las notas y el poder político, y alarmante por los daños que provoca, con marcas que se venden desde $15 a $30 por paquete.

Representa 24% del mercado en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, según estudio de la Confederación de Cámaras Industriales y Oxford Economics.

Este aumento sin control por omisión de intervención de las autoridades federales afecta a las tabacaleras que enfrentan alto costo debido a impuestos y regulaciones y tiene grave implicación para la salud pública y recaudación fiscal. La proliferación de productos ilegales reduce los ingresos del gobierno, afecta el financiamiento de servicios y programas sociales.

Además, la falta de controles de calidad en los cigarrillos ilegales pone en riesgo la salud del consumidor quien no puede diferenciar entre productos legales e ilegales. El gobierno enfrenta un reto importante: Controlar este comercio ilícito y garantizar la seguridad y confianza del consumidor.

Y pese a que el flujo de pasajeros se incrementa derivado de la intensa presión ejercida por el gobierno federal, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) enfrenta un importante problema: La forma de llegar por carretera no es efectiva; es tardada, cara y enfrenta complicaciones por anegación de las vías que lo conectan con diferentes puntos del Valle de México, los altos costos de taxi y servicios de traslado por aplicación.

La esperanza es la puesta en marcha del ramal del Tren Suburbano que conecta Lechería al AIFA con la posibilidad de trasladarse desde Buenavista con costo de $120. A medida que el aeropuerto tiene mayor flujo de pasajeros, los servicios de transporte concesionado (taxis) se saturan y dado que es zona federal, los choferes de aplicación no pueden acceder de forma regular. Viajar de noche es llegar al abandono.

Al cierre 2025, el AIFA bajo control de la Secretaría de la Defensa movilizó 7 millones de pasajeros, sumando 17 millones desde su apertura al usuario civil. El aeropuerto Internacional está saturado y pronto el AIFA también lo estará. La opción es movilizar pasaje al aeropuerto de Toluca.

La eficiencia en el transporte aéreo de pasajeros la clausuró AMLO al suspender el aeropuerto de Texcoco, cosas de la voluntad política que está por encima del famoso “Bienestar”.