Expondré aquí una aparente barbaridad.
En tiempos de votos, lo que los partidos reciben en subsidio oficial, pese a la grosera enormidad de esos recursos, es lo de menos.
¡Columnista mentecato!, diría el genial Catón… ¡Cómo osas menospreciar los ríos de dinero que el erario destina para conseguir votos!… ¡Desvarías!
Sin embargo, parodiando a Galileo en su frase sobre el giro de la tierra alrededor del sol (Y sin embargo, se mueve…) Y sin embargo, es cierto: En cada proceso electoral, el dispendio conocido como prerrogativas para esos organismos es lo de menos. Por lo menos lo ha sido en forma general e histórica prácticamente sin excepción. Le explico:
Las prerrogativas se destinan en gran parte realmente a menesteres electorales, son sujetas a supervisión y con una lupa permanente sobre ellas. Lo que queda para medrar en sus cajas fuertes durante y tras las votaciones, no es la supuesta panacea para enriquecerse que muchos piensan que es, ni el filón de oro que se imaginan.
Ésto es historia: El PRI manejó una receta durante décadas como la madre de todas las herramientas proselitistas. El tesoro auténtico -el que dejaba como saldo nuevos millonarios en cada proceso- siempre fue el dinero que aportaban los gobiernos de los estados a las campañas tricolores, las cuales en su inmensa mayoría ganaban.
Era y seguramente aún es y será bajo el manto de la 4T, el dinero oscuro, el que no se puede medir, el que pasa por debajo de la mesa, el que no admite una factura ni como broma y lo más importante: El que no deja huella.
El PRI volvió esos recursos en un cuerno de la abundancia para sus candidatos, dirigentes de partidos, protagonistas de las campañas y funcionarios de esas administraciones públicas. Ese río revuelto permitía que hasta los de a pie sacaran tajada. Es una historia que como buen alumno aprendió y aplica Morena.
La lección del antaño invencible llega hasta los huesos a la nueva generación del poder.
A Morena -no así a los cuatroteístas de ocasión como el PVEM y el PT- le importa un rábano que con la Reforma Electoral se reduzcan las prerrogativas oficiales guindas. Sus candidatos podrán renunciar a eso gracias a la generosidad de las arcas estatales “carnales” y vivir en una elección tras otra un cuento de hadas. Son miles y miles de millones de pesos en donde pocos saben de dónde salen pero muchos saben en dónde entran.
Por eso, precisamente por eso, es evidente el porqué el Partido Verde y el del Trabajo pelean y pelearán a morir. Temen que Morena se convierta en un nuevo partido único y que ya sin necesidad de su apoyo, tendrán que apretarse hasta ahogarse el cinturón con lo que se destine como subsidio oficial…
CIENCIA UNIVERSITARIA
Unas décadas atrás, la UAT permanecía aislada de la ciencia en el terreno de la investigación. Presumía nuestra Alma Mater uno que otro destello en algunas áreas y escaseaban los apoyos para formar científicos propios en áreas tan complejas como la inteligencia artificial, análisis de datos y energías renovables.
Hoy es satisfactorio, como tamaulipeco, ser testigo de una política institucional en la UAT para fortalecer la aportación de la ciencia forjada en el seno de la academia. Desde abajo, desde las aulas.
Coincido plenamente con el Rector Dámaso Anaya; ahí, en la base, es donde se debe empezar a reconocer esa tarea. Eso es construir desde los cimientos. Que este principio se convierta en etiqueta…
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