Durante nuestro largo caminar en este mundo, la historia nos dice que ocurrieron -entre otros acontecimientos- tres revoluciones importantesllamadas “cognitiva”, “agrícolay científica, mismas que contribuyeron a nuestra evolución como especie y ayudaron a configurar nuestro perfil actual; además, cada una de éstas se caracterizó por su particular forma de entender nuestro hábitat. El aprendizaje que fuimos adquiriendo, ocurrió como se dice usualmente:“paso a paso”, comprendimos la razón y utilidad de mucho cuanto existe. De esta manera, nuestro intelecto se sometió al proceso de asimilar cada instante existencial con el objeto de comprender la razón elemental en la forma que interactuamos con el mundo y resolvemos problemas. En este sentido, y ahora con la reciente tecnología ingresamos a una nueva fase que se presenta como una nueva forma de trabajar y entender al mundo; por ejemplo, en la razonada toma de decisiones para diversos temas de actualidad.

La toma de decisiones”, es una función que se utiliza en todos los ámbitos, es una actividad usual, y que regularmente realizamos todos los días, aun sin detenernos a reflexionar y en ocasiones sin darnos cuenta.

Ahora bien, ¿podríamos estar frente a la entropía intelectual? Para empezar, si tomamos el concepto de “entropía” de forma general, se refiere “a la medida del desorden o la cantidad de energía no utilizable en un sistema”. Considerando al intelecto como un tipo de energía, donde es ejercitado frecuentemente a través de diversos procesos; entonces, cuando se limita o ya no es utilizado tiende a degradarse, pierde fuerza, ritmo, poder y acción; de tal manera, que, con los nuevos avances tecnológicos, el futuro se refleja diferente a lo que en algún momento pudimos imaginar. Es posible que nos estemos encaminando a no ser dueños de nuestro destino y no tomar razonadamente nuestras propias decisiones, pues las actividades que realizamos normalmente se tornarán mecánicas, y dependientes de una inteligencia artificial, en consecuencia, nuestro intelecto perderá calidad debido a la transformación que se avecina; es decir, la llamada “disrupción tecnológica”.

El hecho es que en el futuro ya no será necesario ocupar grandes cantidades de personas, pues con la ayuda de la Inteligencia Artificial numerosas tareas serán simplificadas de tal forma que algunos empleos serán innecesarios. Será sin duda, una sociedad distinta y una forma diferente de trabajar. Lo anterior, en contraste con la revolución industrial (XVIII Y XIX) la cual se caracterizó por ser un periodo de transformación económica, social y tecnológica, donde la cantidad de personas adquiría verdadera importancia, pues se requerían muchas personas para manejar la maquinaria industrial; de este modo, los gobiernos ya sea democráticos o autoritarios se vieron en la necesidad de invertir e implementar programas de salud, educación y bienestar, pues consideraban relevante mantener a la sociedad satisfecha y sana.

Sin embargo, ahora con la llamada revolución de la “infotecnología, capaz de abarcar una gran cantidad de tareas, entre estas, la extraordinaria capacidad en la “toma de decisiones”, basada en un cúmulo de datos donde nuestro intelecto perderá efectividad al verse sustituido por una serie de innovaciones que pueden terminar por dejar en desuso nuestra parte humana creativa, la misma que fue testigo de nuestra evolución como especie.  

De tal manera que aun cuando existe incertidumbre hacia donde se dirige el mundo, es altamente probable que en los próximos años estaremos ante una crisis en el ámbito profesional-laboral. Para ello, es preciso que las generaciones actuales elijan carreras que estén fuertemente relacionadas con la inteligencia artificial. Pero, por lo que se refiere a la toma de decisiones, debe emanar de la capacidad intelectual humana, la cual permita, según sea el caso, que este sea quien tome la decisión final, para encontrar la mejor solución acorde al mundo real; desde luego, sin dejar de aprovechar las herramientas y técnicas que la era digital nos ofrece.

El mundo está cambiando, sin embargo, la forma en que utilicemos nuestro intelecto debe permanecer, se ha descubierto en estudios recientes que las preferencias que hacemos en nuestro diario vivir, es una función que realizan miles de millones de neuronas que calculan probabilidades en una fracción de segundo. Nuestra historia es maravillosa, no dejo de pensar en lo que ahora somos a través del tiempo, hemos alcanzado un elevado nivel de comprensión de todo lo que nos rodea, logramos que nuestra civilización sea producto de la inteligencia humana. Considero que pudiera ser el más terrible error de nuestra historia, transferir el control humano a la IA.

La inteligencia artificial se dice, es perfecta, los humanos somos imperfectos, sin embargo, al tomar una decisión no olvidemos la sabia frase de StephenHawking (1942-2018) que dijo: “La próxima vez que alguien se queje de que ha cometido un error, díganle que puede ser algo bueno. Porque sin imperfección, ni tu ni yo existiríamos”.