Lo que vimos este domingo en el Super Bowl no sólo fue un espectáculo musical en el escenario más visto del planeta. Vimos algo mucho más grande y poderoso.

Bad Bunny convirtió el escenario en una celebración de lo que somos como región. De nuestra historia, de nuestras raíces, de nuestros colores, de nuestras banderas.

Y yo creo el momento más poderoso llegó al final cuando después de gritar “God bless América” empezó a mencionar a todos los países que formamos el Continente Americano. Desde Chile hasta Canadá.

Y tiene razón. Todos esos países somos América.

A veces olvidamos que no estamos separados por fronteras, sino unidos por historia, por migración, por cultura, por sangre, por sueños. Millones de latinos viven hoy en Estados Unidos. Millones de familias están repartidas por todo el continente. Somos una misma raíz que creció en diferentes suelos.

Y en medio de un mundo que hoy parece dividido por ideologías, por política, por diferencias, por discursos, apareció una frase que lo resumió todo:

“The only thing more powerful than hate is love”. Lo único más poderoso que el odio es el amor.

Y de eso se trató el show.

Un recordatorio de que podemos convivir, respetarnos, celebrarnos y reconocernos como parte de algo más grande.

Fue un mensaje de unión; de paz; de orgullo.

América es un continente lleno de gente trabajadora, alegre, resiliente, orgullosa y profundamente humana.

 

Que Dios bendiga a América, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…