Ni la burla perdona el senador Emilio Gamboa Patrón con su aclaración de que no lleva dedicatoria la cancelación del candado que impedía la postulación de ciudadanos no militantes del PRI.

Ernesto Zedillo Ponce de León traicionó al partido tricolor al entregarle el poder a Vicente Fox, del PAN, y se repite la función, ahora entregando la candidatura presidencial a un perfecto desconocido para el PRI.

Séase que el dedazo beneficie a José Antonio Meade o al señor Aurelio Nuño, aunque no haya aprendido a “ler” en la SEP. Ambos son ajenos al partido tricolor.

Finge escandalizarse la familia revolucionaria mexicana con los desfiguros que hace en Venezuela el señor Nicolás Maduro, cuando aquí no cantan mal las rancheras tratándose de desplantes dictatoriales disfrazados de democracia.

Los nuevos estatutos del PRI fueron redactados al gusto y placer del señor de Los Pinos, aunque los cambios introducidos son un violento portazo asestado en las narices de Miguel Angel Osorio Chong, Manlio Fabio Beltrones, Luis Videgaray, y otros próceres que alentaron ilusiones sucesorias, ellos, que tienen tatuado el PRI en el pecho.

Gamboa Patrón y Enrique Ochoa Reza cumplieron con singular alegría la encomienda de tumbar los candados que estorbaban el proyecto de poner un bulto tricolor como candidato presidencial, para facilitar el triunfo de un candidato (¿candidata?) del PAN.

Pero todavía no caen en la cuenta de que la Opinión Pública nacional, expresada en encuestas variopinta, tiene dispuesto otro desenlace electoral en 2018, pues la sociedad está harta de malos gobiernos, del PRI, y del PAN.

Todavía se recuerda que Enrique Peña Nieto usó como bandera electorera en el año 2012, la promesa de adelgazar el Congreso de la Unión, suprimiendo especialmente, la figura de la representación proporcional, vulgo, plurinominales.

Ya va de salida el señor Peña y el Congreso de la Unión sigue siendo un ente obeso, costoso e inútil.

Lo más que concedieron los modernos reformistas del PRI, es impedir que un senador plurinominal salte a una diputación plurinominal, o viceversa, es decir, que repitan mediante esa cómoda vía, que implica no hacer campaña, no invertir dinero, no gastar suelas.

Carlos Romero Deschamps, el corrupto dueño del sindicato petrolero, tiene toda la vida adulta saltando de plurinominal en plurinominal. Amira Gómez hizo lo mismo pero tiene ahora un receso. Marco Antonio Bernal Gutiérrez, también.

Un ocurrente prócer reformista, que seguramente no ha disfrutado, todavía, de los placeres de una estancia automática en cualquiera de las dos cámaras, definió con gran puntería a los plurinominales.

Dijo de ellos que son como los árboles bonsái: cortos de ideas, salen caros y sólo sirven de adorno.

Hasta los revoltosos como Martell y la señora Ivonne Ortega, que amagaron con una insurrección, aplaudieron como colegiales las reformas aperturistas que antes repudiaron.

Ahora sí que se cumplió la estrategia diseñada (pero no cumplida en su época) de don Jesús Reyes Heroles. Primero el documento, luego el nombre.

Este día se resolverá en la Ciudad de México la sucesión de Rafael González Benavides, mediante un extraño procedimiento lleno de intriga y misterio. De nada sirvió el delegado especial José Murat Casab, pues no invirtió tiempo en Tamaulipas para hacer aquí su trabajo.

Murat citó para hoy a los siete prospectos en la Ciudad de México, sin darles un horario ni un lugar de encuentro. Tampoco hubo indicios previos del nombre del favorecido, porque se da por descontado que no habrá una elección abierta, es decir, con varios candidatos registrados.

Será otro “dedazo”.

Por el rumbo de Matamoros, el presidente municipal Jesús de la Garza Díaz del Guante, consiguió el apoyo del Cabildo para entrar al rescate financiero de la Junta de Aguas y Drenaje, que arrastra un déficit acumulado en varias administraciones.

Anunció el jefe de la comuna que inyectarán recursos a la dependencia operadora de los servicios de agua potable y drenaje, hasta que consiga estabilizar su economía interna, especialmente con los compromisos fiscales.

Simultáneamente, la gerencia general de la JAD aplica programas para abatir el rezago en recaudación entre usuarios y recorta gastos en la búsqueda de una autosuficiencia.

Pero mientras eso ocurre, Chuchín decidió que el Ayuntamiento entrara en auxilio de la dependencia, habida cuenta de la importancia de los servicios que proporciona a miles de familias de Matamoros.

En otros temas, la violencia tuvo ayer otro giro siniestro en Reynosa, pues el penal volvió a ser escenario de balaceras con el saldo de un interno muerto y un número imprecisado de heridos.

Era día de visita y el penal estaba lleno de familiares de los internos, por lo que se produjo una situación de pánico ya que fueron sacados de prisa para ponerlos a salvo de una bala perdida.

El auto-gobierno sigue imperando en los reclusorios de todo el Estado pues en diez meses de gestión, el gobierno estatal, panista, no ha podido meter orden. El sub-secretario de Seguridad Pública en materia de penales, fue asesinado en Ciudad Victoria.

Traerán a otro forastero para que lo reemplace, pero el candidato proviene de Veracruz, donde sirvió tres años en el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, preso por delitos de corrupción. Todo su gobierno estaba podrido. Como aquí.

Hubo otros episodios de violencia en Ciudad Victoria, con un decapitado y otro ciudadano muerto a tiros. En la brecha 109 de Río Bravo-Valle Hermoso se desató una balacera y un sicario quedó tendido sin vida.

Estaba anunciada la visita del titular de la Marina, pero no se concretó. Las cosas están totalmente fuera de control.

Tampoco hay buenas noticias climáticas, pues la tormenta tropical Franklin pegó de rebote en el sur y centro de Tamaulipas, desquiciando las actividades en Tampico, Madero, Altamira, Victoria, San Fernando.

Hubo inundaciones en colonias, avenidas, accidentes viales, suspensión de energía eléctrica, caída de cables, árboles, anuncios y otras calamidades.

Desde temprana hora, el servicio de semáforos colapsó en Ciudad Victoria, obligando al desplazamiento de patrullas y agentes de tránsito para dirigir manualmente el movimiento vehicular en muchos céntricos cruceros.

No tuvo carácter de huracán ni pegó directamente en Tamaulipas, pero Franklin mostró otra vez con sus vientos la fragilidad de algunas ciudades pues trastornó sus funcionamientos, especialmente Ciudad Victoria.

Tampoco sirve el sistema de video-filmaciones del C-4 pues las autoridades no tienen pistas gráficas ni del asesinato del Sub-secretario de Seguridad Pública ocurrido en el restaurante Las Viandas de Ciudad Victoria, ni de las explosiones en el hotel El Camino y el edificio de la policía, en Reynosa.

Cientos de millones de pesos se han gastado en las cámaras o al menos eso se anunció, pero el gobierno no obtiene de ellas ninguna utilidad.

Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com