La construcción del tren Ciudad de México–Nuevo Laredo (parte del Tren del Golfo de México y tramo norte Tren Saltillo–Nuevo Laredo) es un proyecto de pasajeros e infraestructura logística que conecta el centro del país con la frontera de EE. UU.
Abarca 1,143 km en su corredor completo. Aprovecha el derecho de vía existente de vías de carga, situación rara pues el gobierno federal destruye infraestructura existente para construir nueva, como en el sector Salud que abandona hospitales para construir hospitales que también carecen de insumos. El plan Incluye la construcción de viaductos (40 km., en la zona central de Monterrey), puentes ferroviarios, pasos vehiculares y obras de drenaje.
Operará con unidades diésel-eléctricas (modelo ADESIA Stream fabricado por Alstom México) diseñadas para alcanzar velocidades de 160 a 200 km/h. Cuenta con inversión federal de más de $140,000 millones en el tramo norte) y genera miles de empleos directos e indirectos en la región. Objetivos: Reducir tiempos de traslado regionales (Saltillo a Ramos Arizpe o en la zona metropolitana de Monterrey) y potenciar la movilidad y el comercio hacia EE. UU.
La meta global e inauguración para viajar desde la CDMX hasta la frontera con Texas está programada para 2030.
La mayoría de los sistemas de transporte ferroviario de pasajeros operan con subsidios gubernamentales para cubrir parte de su construcción, mantenimiento o el costo de los boletos. A diferencia del transporte de carga que es negocio lucrativo, mover personas rara vez genera suficientes ingresos en la taquilla para amortizar la inversión inicial de las vías, la compra de convoyes y el gasto operativo.
Sistemas exitosos como el Tokaido Shinkansen en Japón o la red MTR Corporation en Hong Kong son rentables o autosuficientes porque combinan transporte con negocios alternos como el desarrollo inmobiliario, renta de locales comerciales en estaciones y flujo de pasajeros a zonas de su propiedad. Los gobiernos invierten en tren de pasajeros por su rentabilidad social y ambiental: Aligerar carreteras. Reducir accidentes viales y tiempo perdido en el tráfico. Son más eficientes en consumo de energía y menos contaminantes que los autobuses o autos particulares.
Del Tren Maya, analistas señalan que la venta de boletos cubre una fracción menor de los gastos operativos por lo que requiere de carga complementaria o subsidios continuos durante años para alcanzar un punto de equilibrio económico.
En el Paquete Económico 2027 se destinará $18,180 millones para el Tren Maya para concluir el ramal de carga y financiamiento de la infraestructura de pasajeros. Se busca sostener la operación y avanzar en la consolidación del proyecto debido a que sus ingresos no cubren sus costos operativos.