La cita era en la Casa del Pueblo. Este lunes, el Congreso de Tamaulipas recibió al gobernador Américo Villarreal Anaya y a la magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Tania Gisela Contreras López, para una sesión que rompió con 202 años de historia legislativa: por primera vez, el Poder Legislativo rindió un informe institucional de sus resultados.
Al frente, Humberto Prieto Herrera, presidente de la Junta de Gobierno. No era un informe individual ni una pasarela de cifras de cada diputado. El reto era explicar qué ha hecho el Congreso como institución durante los primeros dos años de la Legislatura 66 y, de paso, poner sobre la mesa una palabra que también obliga a los legisladores: transparencia.
Prieto arrancó con una pregunta que pegó en el centro: ¿cómo exigir cuentas a los demás poderes si el Legislativo no predicaba con el ejemplo? Ahí estuvo el punto político de la jornada. Porque informar no es un favor ni una concesión; es una obligación frente a quienes votaron por sus representantes.
Los números llegaron después: mil 761 iniciativas presentadas, mil 371 dictámenes, 168 sesiones legislativas y mil 909 asuntos resueltos. También reportó 629 cuentas públicas analizadas. Un balance amplio, con reformas en seguridad, justicia, derechos de las mujeres, salud mental, educación y medio ambiente. Cifras importantes, sí, pero que ahora tendrán que sostenerse con resultados verificables y beneficios que lleguen a la calle.
Y el mensaje no se quedó en los expedientes.
Américo Villarreal reconoció el trabajo de la Legislatura y puso el acento en la colaboración entre poderes. Su planteamiento fue claro: las diferencias políticas no deben impedir los acuerdos cuando el objetivo es servir a Tamaulipas. Destacó, además, las comparecencias del gabinete y la reforma judicial como parte de una relación institucional que, sostuvo, ha permitido avanzar en la agenda estatal. Su frase resumió el discurso: los poderes están al servicio del pueblo, no al revés.
La presencia de Tania Gisela Contreras López, primera mujer al frente de esta nueva etapa del Poder Judicial estatal, completó la fotografía institucional. Tres poderes reunidos, cada uno con sus atribuciones y responsabilidades, bajo una premisa que suena sencilla, aunque no siempre se cumple: colaborar sin renunciar al deber de vigilarse mutuamente.
También hubo espacio para hablar del edificio. Prieto informó de 18 millones de pesos destinados a mejoras físicas y tecnológicas del Congreso, además de 15 millones ejercidos por el Gobierno estatal para renovar el domo de la explanada. Y aquí vale una precisión: las obras pueden mejorar las condiciones del trabajo parlamentario, pero la verdadera modernización se mide también en transparencia, acceso a la información y decisiones que le resuelvan problemas a la gente.
El cierre de Prieto tuvo tono político. Llamó a privilegiar los argumentos sobre las descalificaciones, a no anteponer proyectos personales y a responderle a la ciudadanía, no a intereses ajenos. Después soltó la frase que marcó el final de su mensaje: «Porque el pueblo pone… y el pueblo quita».
Zaaas. No fue una alusión directa a alguien, pero sí una manera de recordar de dónde viene la autoridad de los representantes populares y ante quién deben responder.
El primer informe institucional ya quedó en la historia del Congreso. La siguiente tarea es más exigente: convertir el ejercicio inédito en una práctica permanente, con cuentas claras, fiscalización efectiva y resultados que puedan medirse fuera del recinto.
Porque una cosa es rendir cuentas desde la tribuna y otra, muy distinta, conseguir que la ciudadanía reconozca sus efectos en la vida cotidiana.
La idea es Tamaulipas, dijo Prieto al final.
Pues que la idea se convierta en hechos, mis amores. Ahí está el verdadero informe.
CONOCIMIENTO SIN FRONTERAS
La Universidad Autónoma de Tamaulipas busca ampliar su presencia en dos terrenos fundamentales: la investigación científica al servicio de las comunidades y la formación de estudiantes con visión internacional. En esa ruta, el rector Dámaso Anaya Alvarado impulsa una agenda que busca conectar las capacidades universitarias con las necesidades de Tamaulipas y las oportunidades del mundo.
La firma del convenio con El Colegio de Tamaulipas, encabezado por Marco Antonio Moreno Castellanos, fortalece esa apuesta. La colaboración contempla investigación, posgrados y economía social, con proyectos relacionados con la apicultura, el aprovechamiento del laurel y alternativas para utilizar la cáscara de camarón.
El mensaje es claro: la universidad no debe quedarse entre aulas y laboratorios; también tiene que llegar a las comunidades, identificar sus problemas y contribuir a resolverlos. Para Dámaso Anaya, el reto está en convertir esa vinculación institucional en resultados que se reflejen en el desarrollo regional.
DEL TERRITORIO AL MUNDO
Esa misma visión se extiende al alumnado con la convocatoria Universal Orlando Resort Summer 2027, que abre la posibilidad de que cinco estudiantes seleccionados realicen una estancia laboral de dos a tres meses en Estados Unidos, fortalezcan su inglés y adquieran experiencia internacional.
Así, la agenda rectoral conecta dos objetivos: generar conocimiento útil para Tamaulipas y preparar jóvenes capaces de desenvolverse en escenarios globales.
La firma de convenios y la apertura de convocatorias son pasos importantes, pero el verdadero balance estará en los resultados: proyectos que mejoren la vida de las comunidades y estudiantes que regresen con nuevas herramientas para su futuro profesional.
Dámaso Anaya tiene sobre la mesa la oportunidad de convertir estas alianzas en una huella tangible: una UAT que transforme su conocimiento en desarrollo y sus oportunidades en futuro. Porque el prestigio de una universidad no se firma en un convenio; se construye con resultados que la sociedad pueda sentir.
¿Quieren Tarea?
El coordinador de comunicación social de El Mante Sergio Ramírez gracias por darme el paso de calle , muy caballeroso de su parte, porque luego dice que mando a decir las cosas , no aquí yo mérito lo digo…. ahora si que SE LO DEJO DE TAREA…. ATENTAMENTE YO.