No podemos dejar de pensar en las consecuencias de la falta de trabajo en equipo y organización social. Los seres humanos no somos entes solitarios que se auto alimentan, educan, transforman y evolucionan: somos entes sociales, y como tales, dependemos en muchas cosas de los demás.

El Zika no es la excepción, y no podemos culpar ni a una dependencia, a un gobierno o a una persona o grupo: todos somos responsables, y, como sucede en el equipo de fútbol: cuando se pierde, perdemos todos, no el portero o el delantero, así que a repartir culpas comencemos… o a compartir responsabilidades.

Hemos visto un reportaje sobre el Zika en un portal en donde se hace referencia a los más de 80 casos que hay y que se han tratado aún y cuando este tipo de padecimientos lleva meses o años en su control y observación. El doctor Alejandro García Barrientos, subsecretario de Prevención y Promoción de la salud de la Secretaría de Salud en Tamaulipas aclara que se trabaja, y en otras palabras nos recuerda que, si no hacemos causa común, de nada sire tanto gasto, tanto esfuerzo y tanta publicidad y difusión a las medidas de prevención.

No hemos entendido la gravedad que puede surgir si hacemos caso omiso al llamado de García Barrientos: en ese sentido, comenta uno de los muchos escollos que encuentran en el camino de la salud pública, y es el que a veces a los fumigadores no los dejan ingresar a esos pastizales que tiene la gente irresponsable y cochina por jardín, y obviamente, sigue siendo criadero de moscos, como los del Dengue, Chikungunya y obviamente del Zika.

O ¿por qué habría de desaparecer un mosco si no se le ataca? ¿Por decreto? Los insecticidas que se emplean son muy buenos para combatirlo, pero si no se aplican donde se debe, de nada sirve.

Es como comprar gasolina y ponerla en la cajuela del carro: nunca va a caminar así.

Y para muchos es muy fácil criticar sin conocimiento de causa: hemos visto las brigadas de la Secretaría de Salud; García Barrientos ha insistido mucho en el reforzamiento de las medidas que conocemos todos: limpieza de patios y jardines, evitar encharcamientos y las superficies con maleza deben desaparecer.

Pero imagine usted: en Las Adelitas hay un predio muy grande que tiene caballos y todo tipo de animales, y sus dueños, personas con recursos no son para entender que la maleza que se encuentra en el predio nos afecta a miles.

Como dijera aquel hombre: “les vale madre”.

Y no entendemos hasta que vemos a alguien de casa lleno de “ronchitas”, y con otros síntomas como el dolor de piernas y demás, y en doctor nos confirma por lo que observa que es Zika; manda la muestra y se confirma el caso.

Y lo primero: echamos pestes a las autoridades porque no lo combaten, aunque nuestros patios estén hasta la coronilla de maleza y cachivaches vetustos llenos de agua estancada, propicia para el criadero de estos animales.

Como que ya es hora de tomar la responsabilidad propia, y hacer lo que debemos.

En ese sentido, el doctor Alejandro García Barrientos insiste: si no hay colaboración, el éxito no puede llegar: a fuerza se requiere que participemos todos, principalmente esas personas propietarias de predios llenos de maleza.

Somos de la idea de que se acordara o decretara –según el caso- que la no aplicación de medidas sanitarias ante una situación de contingencia general, debiera ser objeto de una fuerte, muy fuerte multa, y que se autorizara a los fumigadores a entrar.

Pero luego salen con sus Derechos Humanos, sin pensar en lo mucho que nos afectan a los demás.

Dejemos de culpar a la Secretaría de Salud: ellos sí están haciendo su parte, y ahora falta que los ciudadanos, los de los cacharros, los de los patios con maleza, los de las superficies propicias para el criadero de moscos tengamos la conciencia necesaria y podamos hacer equipo para enfrentar a un enemigo que no es tan grande, pero la apatía de todos lo hace gigantesco.

¡Tan fácil que es acabar con los mosquitos si nos ponemos de acuerdo entre todos, hombre!

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