Ayer hablábamos aquí del panorama político en Tamaulipas rumbo a la elección intermedia de 2027.

Decíamos que, viendo los números de Morena, la oposición tendría que ir unida si quiere competir en serio. De lo contrario, será muy difícil enfrentar a la maquinaria guinda. Pero, pese a esa realidad, uno de los partidos peor posicionados ya adelantó que no quiere alianzas, al menos no como la de hace unos años, donde sienten que no fueron tomados en cuenta.

El PRI, en voz de su dirigente estatal Bruno Díaz Lara, dejó claro que no irá en alianzas que sólo beneficien a unos. Buscan “equilibrio”, dicen. Siguen añorando su pasado de poder y piden respeto, aunque en la práctica hoy pesan muy poco en el escenario electoral.

Y mientras el PRI pone condiciones, el PAN ni siquiera puede pensar todavía en la elección.

Primero tiene que ordenar su casa.

La dirigencia estatal del PAN venció desde diciembre de 2025 y el Comité Ejecutivo Nacional ha ido postergando la convocatoria. Se habla de que podría salir hasta finales de febrero o principios de marzo, con un proceso que terminaría casi a mediados de año.

¡Imagínese! con los tiempos encima.

Los grupos que dejó Cabeza de Vaca enfrentados con los nuevos liderazgos que quieren tomar el control tienen al partido completamente desorganizado. Y a ésto agréguele otro ingrediente, la nueva dirigencia deberá ser encabezada por una mujer, por mandato de paridad de género del CEN.

Y ahí es donde el asunto se pone más interesante y más complicado pues no hay muchas prospectas.

Suenan con fuerza dos nombres de mujeres muy preparadas, con trayectoria dentro del partido, Gloria Garza Jiménez y Omeheira López Reyna.

Ambas con vínculos directos con el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, aunque con perfiles distintos.

Omeheira López Reyna es quizá la figura más ligada al núcleo duro del cabecismo. Fue Directora General del DIF Tamaulipas, operadora central de los programas sociales del sexenio. Desde el panismo la señalan como la “carta de Cabeza de Vaca” para intentar retener el control del partido.

Hay que recordar que en 2006 fue impulsada por el propio Cabeza de Vaca como candidata a diputada federal, elección que ganó. Después fue propuesta como Magistrada del Supremo Tribunal de Justicia.

Gloria Garza, por su parte, tuvo un perfil más técnico dentro del gobierno estatal. Fue Subsecretaria de Legalidad en la Secretaría General de Gobierno, muy cercana al “Truko” Verástegui y también fue propuesta por Cabeza de Vaca como Magistrada en 2021.

La diferencia es que hoy busca marcar distancia del cabecismo, pero el pasado pesa y mucho.

El PAN no podrá pensar en competir en 2027 mientras no resuelva quién manda dentro del partido y, sobre todo, qué tanto seguirá siendo un partido atado al legado de su último gobierno.

Porque el tiempo corre.

Y cuando por fin definan su dirigencia la elección prácticamente ya estará encima.

Estaremos Pendientes.

 

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…