“Porque el Señor obrará como un hombre que, yéndose a lejanas tierras, convocó a sus criados y les entregó sus bienes. Dándole al uno cinco talentos, a otro dos, y uno solo a otro, a cada uno según su capacidad y marchándose inmediatamente” (Mt 25:14-15).

¿Qué quieres que te diga? Resonó una voz compasiva en mi mente, después de estar experimentando una sensación de abandono que se sumó a las múltiples preocupaciones que genera la inestabilidad emocional debido a un enrarecido escenario vivencial; entonces respondí: No tengo nada guardado para mí, que no lo sepas Tú, en ocasiones, me angustio pensando que no soy lo suficientemente bueno como para ser digno de que vengas a mí, más, Tú lo has dicho,  a cada quien le das las responsabilidades que pueda llevar a cuestas, y cuando la carga resulta ser demasiada, ésta no es porque faltes a tu palabra, es porque yo asumo más responsabilidades de las que puedo llevar a cuestas. Si tú no tienes que decir algo que yo no sepa, yo sí tengo algo que decirte a ti, dijo el Señor: No estás aquí y ahora para tratar de sobrevivir, te he enviado para que vivas, si bien el dolor genera sufrimiento, has de saber que éste es una señal de que no estás conforme con lo que vives, y el cómo vives es una decisión personal, nadie que calaza un zapato apretado camina a gusto, porqué insistes en caminar sufriendo, cambia de zapatos a unos más cómodos , nadie te obliga a caminar con sufrimiento. El vivir aplica en todo lo que significa el ejercicio del uso de la libertad de tus actos y tus actos siempre dependerán de tu voluntad, no de la voluntad que te impongan otros. Si has escuchado mi Palabra, ya habrás comprendido que el amor es la pieza fundamental que mueve a tu espíritu, y el único camino que hay para llegar a mí es siguiendo por la verdad y la vida, no sólo debes genera el bien para ti, sino para tu prójimo.

Toda situación que enfrentes tiene una solución, nada resulta ser muy difícil o muy fácil, siempre que en tu corazón resida la energía del amor.

Es muy importante hacer buen uso de la comunicación y de las palabras. Si no puedes quitarte el zapato que te aprieta, siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte a quitarlo para que no te lastime más, recuerda que en el pedir está el dar.

Toda crisis resulta ser una oportunidad para realizar una introspección o sea un análisis deliberado de nuestros pensamientos, emociones y procesos mentales, esto nos ayudaría a comprender, porqué actuamos de cierta manera y mejora nuestra empatía con los demás.

Dios nos obsequie su sabiduría para disfrutar de todas las bendiciones que nos permiten día a día ser parte del milagro de la vida.

Dios bendiga a nuestra familia y bendiga todos nuestros Domingos Familiares.

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