Con una inversión de $181 mil millones al 2030, se realizarán 152 proyectos, parte del Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria, citó la presidente Sheinbaum.
Explicó que se contempla 50 hospitales nuevos, 47 ampliaciones, 55 sustituciones y mejoras mayores. Se busca pasar de 96 mil 966 a 106 mil 105 camas en seis años. Son 152 proyectos, muchos muy avanzados. En el IMSS se crearán 13,300 camas para atender el rezago. Al inicio de la administración a la fecha se han concluido 30 proyectos que suman 1,474 camas nuevas en 7 hospitales del IMSS, 19 en el IMSS-Bienestar y 4 del ISSSTE.
Indicó que en 2026 se concluirá la construcción de 33 proyectos que sumarán 1,163 camas con cuatro hospitales nuevos, cinco sustituidos y dos ampliaciones para el IMSS. Al finalizar el año se habrán sumado dos mil 637 camas, lo que representa 29% de avance de la meta sexenal. Citó que de 1943 a 1982, se crearon 29,500l camas.
Además de la creación de camas, se implementará el Servicio Universal de Salud para garantizar la atención en todas las instituciones de salud pública sin importar la derechohabiencia, además de que se continúa con la preparación y contratación de más médicas y médicos especialistas.
Se trata de un tema sensible que se encuentra en estatus de abandono desde hace años. El IMSS en Ciudad Victoria lleva décadas de rezago en infraestructura a pesar de que desde la oficina Central del IMSS se sitúo presupuesto para ampliar el servicio de Urgencias, lo que no sucedió.
En ese momento se realizaba ampliación del servicio de urgencias del Hospital General de Zona No. 13 en Matamoros. Se decidió que el presupuesto asignado al Hospital General de Zona No. 1 en Ciudad Victoria se sumase al del hospital en Matamoros, decisión política y económica, dado que en aquella ciudad fronteriza se cotiza mayor cantidad de dinero al IMSS y hay mayor presión de empresarios y sindicatos para mejorar el servicio.
En 2011, al interior del HGZ No. 1 se logró abrir al servicio de hospitalización 15 camas en el segundo piso, sin embargo, la falta de interés directivo local y delegacional impidió continuar el proceso para obtener los recursos financieros, humanos y materiales, que, dado el nuevo número de camas, incrementaba la categoría del HGZ 1.
Podemos observar que no se trata de decisiones presidenciales lo que se requiere para mejorar las condiciones de bienestar de México. Es la intervención ordenada, con conocimiento de causa de los involucrados en los diversos problemas que aquejan a México, la fórmula para hacer de nuestro país, un mejor sitio para vivir. Dejar todo a los gobernantes es continuar en las circunstancias que actualmente vivimos. La omisión civil conlleva un terrible costo.