En el mundo, los estados democráticos son por definición buenos, el resto son malos. ¿Son las democracias amantes de la paz? Estados Unidos ha empezado docenas de guerras, instigado golpes de estado, derrocado gobiernos, apoyado a dictadores (Mobutu, Suharto, Pinochet, Marcos, Somoza, Batista, el Shah de Irán, Saddam Hussein) y bombardeado civiles inocentes hasta con bombas atómicas. Estados Unidos tiene tropas en más de 700 bases militares en más de cien países, gastando en defensa tanto como todo el resto del mundo junto.
Gran Bretaña inventó campos de concentración en Sudáfrica. Reprimió oposición nacionalista en sus colonias con bombardeos aéreos y destruyó pueblos enteros, (Irak 1920) Suprimió revueltas por la independencia en sus colonias (Afganistán, India y Kenia) Holanda inició guerra en Indonesia contra la independencia. Bélgica y Francia han realizado guerras sucias en África (Congo Belga y Argelia) Estados Unidos libra guerras en Irak y Afganistán con tortura de miles de víctimas.
La Primera Guerra Mundial se luchó contra Alemania tan democrática como Gran Bretaña o Francia. Israel ha estado en guerra con países democráticos, (Líbano y la Franja de Gaza) La Rusia democrática luchó contra la democrática Georgia. La razón por la cual las democracias modernas no libran guerras entre sí tras la Segunda Guerra Mundial, es que formaron alianza militar, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)
La democracia intensifica conflictos armados. Antes de la democracia, los reyes combatían con mercenarios, no existía servicio militar y la gente peleaba u odiaba otras naciones. Con el auge de estados democrático-nacionalistas se, introdujo el servicio militar obligatorio. Los reclutas se usan como carne de cañón, pues se remplazan por nuevos reclutas.
La Primera Guerra Mundial allanó el camino a estados totalitarios del siglo XX, y la Segunda Guerra fueron librada por países democráticos. La Primera Guerra tuvo lugar después que el nacionalismo democrático reemplaza al pensamiento liberal. Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial con el eslogan «para hacer el mundo seguro para la democracia». Si Estados Unidos se hubiera mantenido fiel a los principios liberales de los padres fundadores, no hubiera entrado en la Primera Guerra Mundial. Entonces, la guerra habría acabado indecisa, los aliados no habrían forzado a Alemania al Tratado de Versalles, Hitler podría no haber llegado al poder y la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto podrían no haber sucedido.
La democracia no trae más transparencia o responsabilidad. El hecho de que los políticos necesiten votos para ser elegidos fomenta corrupción. Estos requieren hacer algo por sus constituyentes y ganar votos, corrupción de clientelismo. Los políticos estadounidenses no se detienen ante nada para ganar fondos federales o programas para su estado o distrito. Son peones de grupos de poder de quienes obtienen dinero para sus campañas electorales. Washington es famoso por gente saltando de la política a los negocios (o al ejército) y de vuelta sin escrúpulo. Otros países democráticos muestran forma similar de corrupción. En los países en desarrollo, la democracia va de la mano de la corrupción. Lo mismo ocurre en Rusia, Italia, Francia o Grecia. La corrupción es inevitable donde el Estado tiene poder, independientemente del sistema político.