La posición del Congreso del Estado de Tamaulipas en donde evaluó y consideró procedente “no homologar” lo resuelto por la Cámara de Diputados es, en relación al desafuero, prácticamente la nada jurídica.

Explico. Cuánta irresponsabilidad del secuestrado Congreso de Tamaulipas al someterse a la merced de un partido político, pues con flagrante negligencia hicieron caso omiso a la Constitución General de la República, que es clara al establecer que las resoluciones de la Cámara de Diputados cuando ésta se “transforma” en Juzgado de Procedencia (para calificar desafuero) son inatacables.

Es decir, es absolutamente irreversible el desafuero y la separación del cargo del exgobernador Cabeza de Vaca, ya que, de nuevo, no es impugnable lo que resolvió la Cámara de Diputados; no hay amparo, controversia constitucional, ni cualquier otro medio de control constitucional que pueda echarlo atrás: el desafuero del gobernador no tiene punto de retorno.

De tal suerte que, si como dije, no hay impugnación jurisdiccional que valga, ni ante la Suprema Corte, mucho menos el Poder Legislativo Local puede detener los efectos de lo dictado en el Congreso de la Unión, tan solo pensarlo es una aberración jurídica, llevarlo a cabo es hacer el ridículo, como lo hacen.

Se les reconoce, eso sí, el valor para devaluar su investidura y con gran desfachatez simular ignorar la ley y hacerse los “tontos”, para tratar de engañar a los tamaulipecos.

Ahora, sobre lo único que en el tema del juicio de Procedencia sí tienen competencia las legislaturas locales, es en nombrar al Gobernador sustituto, pero no “evaluar” o “volver a votar” lo decidido por la Cámara de Diputados, pues como ya expliqué, se trata de una facultad conferida de manera expresa a funcionarios federales, en consecuencia no reservada para las Entidades Federativas.

Por eso, por salud democrática, por dignidad política (si es que queda algo aún), y más importante: por ser su obligación constitucional, debe el Congreso Local en las próximas horas cumplir con su mandato y designar conforme a sus atribuciones al Gobernador Sustituto en Tamaulipas.

Hoy el Gobernador es por mandato constitucional César Verástegui, el Secretario General de Gobierno, sin embargo, están por vencerse las 48 horas que la ley otorga para que se desahogue este fenómeno provisional.

Lo más grave, como lo declaré ante la prensa, además de la irresponsabilidad de hacer pronunciamientos ampliamente fuera de sus competencias y el ridículo de no homologar lo de entrada no homologable (sino sujeto de acatar), es que con estas aberraciones jurídicas el Legislativo estatal está violando claramente el artículo 2 fracción I de la Ley Reglamentaria de la fracción V del artículo 76 constitucional, que establece expresamente que se configura la desaparición de poderes en un Estado, cuando se quebranten los principios del régimen federal (cuya base es el sistema de competencias).

Esperamos no llegar ahí. No es necesario que intervenga el Senado. Por el bien de Tamaulipas y de la certeza jurídica de los tamaulipecos: Dejen la agenda mediática, sean serios y cumplan con su deber constitucional, en vez de seguir escuchando al exGobernador para actuar.

Al final, al haberse prestado a este show ilegal, pasarán a la historia como una Legislatura irresponsable y ridícula, pero aún están a tiempo de no ser la que dio la espalda al pueblo y que, con un Desacato, quebrantó el régimen federal y el sistema de competencias.