El pleito entre la diputada de Morena, Katalyna Méndez, y el dirigente del Partido Verde en Tamaulipas, Manuel Muñoz Cano, finalmente llegó a su fin.

Y terminó como tenía que terminar, con una resolución del Instituto Electoral de Tamaulipas que determinó que las expresiones utilizadas por Muñoz Cano contra la legisladora constituyeron violencia política contra las mujeres en razón de género.

Muñoz Cano ya publicó en sus redes sociales la resolución y ofreció una disculpa pública a la diputada por las expresiones con las que, de acuerdo con el IETAM, la denigró y descalificó en su condición de mujer en el ejercicio de sus funciones políticas.

También deberá pagar una multa de poco más de 5 mil pesos y permanecerá inscrito durante ocho meses en el Registro Nacional y estatal de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política contra las Mujeres, como un antecedente que deberá ser tomado en cuenta en el contexto del próximo proceso electoral.

Hay quien considera que la medida fue exagerada, tratando de minimizar el incidente, sin embargo, creemos que las agresiones de este tipo están tan normalizadas, que más vale empezar a visibilizarlas, sobre todo ahora que estamos a punto de arrancar un proceso electoral en donde esperamos que los candidatos se den con todo.

Claro que se puede criticar, cuestionar y confrontar políticamente a un adversario, pero no se vale descalificar a una mujer por ser mujer o minimizar su capacidad para ejercer un cargo público.

Cabe recalcar que éste no es el primer caso reciente en Tamaulipas.

Hace apenas unos meses, el alcalde de Victoria y el secretario del Ayuntamiento también fueron sancionados por violencia política contra las mujeres en razón de género.

Es decir, ya hay antecedentes; las autoridades electorales están tomando estos casos con mayor seriedad. Y quizá ese sea uno de los cambios más importantes que estamos viendo en la política tamaulipeca.

Ya no podemos reducir este tipo de incidentes a una broma, un pleito político o decir que “así se habla en política”. Las palabras también tienen consecuencias.

Pero por lo pronto, el capítulo entre Katalyna y Manuel Muñoz parece estar cerrado.

Ella ha dicho que está dispuesta a trabajar con él, si Morena decide ir en alianza con el Partido Verde y él ya ofreció la disculpa.

Ahora toca aprender de los errores, tanto de los propios como los ajenos. ¿No lo cree?

 

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…