Quien piense que la elección de 2027 en Tamaulipas será igual que la de 2024 ya empezó perdiendo.

En 2024 existió un efecto político nacional que arrastró candidaturas. La marca Morena pesó más que muchos perfiles y permitió que algunos llegaran al poder sin que necesariamente fueran los mejores cuadros. Ese escenario quedó atrás.

Hoy la ciudadanía ya gobierna con la memoria. Ya no votará únicamente por un color; votará por resultados. Y ahí es donde Morena debe tener mucho cuidado.

El partido tiene frente a sí una decisión que marcará su futuro: Escuchar las encuestas o escuchar a los grupos que buscan repartirse las candidaturas como si fueran herencias familiares.

Si Morena decide postular amigos, compadres, recomendados o insistir en la reelección de gobiernos que hoy cargan con un fuerte desgaste, puede escribir su propia derrota. La historia ya enseñó que ningún movimiento es invencible cuando deja de escuchar al pueblo que dice representar.

Y si alguien quiere un ejemplo, basta con mirar hacia El Mante.

El Mante se ha convertido en un laboratorio de lo que Morena no debe repetir.

La percepción de una parte de la ciudadanía es clara: Mientras el municipio enfrenta calles destruidas, infraestructura deteriorada, servicios públicos cuestionados y una economía que no termina de despegar, el gobierno municipal parece concentrado en proyectar una imagen de normalidad mediante eventos, fotografías y publicaciones en redes sociales.

La administración de Paty Chío enfrenta un desgaste político evidente. Para muchos ciudadanos, el contraste entre la narrativa oficial y la realidad cotidiana es cada vez más grande. No basta con inaugurar eventos sociales o aparecer en la fotografía del día cuando las necesidades de fondo siguen esperando respuesta.

La política no se gobierna con poses. Tampoco con campañas permanentes de imagen.

Porque las redes sociales pueden maquillar una administración durante un tiempo, pero no tapan un bache, no reparan una fuga de agua, no generan empleos y no rescatan un municipio cuando la ciudadanía siente que el abandono es parte de su vida diaria.

Ese es precisamente el riesgo para Morena.

Si desde la dirigencia creen que pueden repetir candidaturas únicamente porque hace tres años ganaron con la marca, están ignorando el mensaje que ya empieza a escucharse en las calles.

Las encuestas deben ser el filtro más importante. No las hechas para justificar decisiones ya tomadas, sino las que realmente midan quién tiene respaldo ciudadano, quién conserva credibilidad y quién se convirtió en un pasivo electoral.

Quien aspire a una candidatura debe competir en igualdad de condiciones, sin aprovechar el poder, el presupuesto o la estructura gubernamental para construir ventajas indebidas. Si alguien tiene liderazgo, que lo demuestre frente a la gente.

Morena todavía tiene una enorme oportunidad en Tamaulipas, pero necesita operar el proceso interno con bisturí, no con favoritismos.

Porque en 2027 la marca ya no alcanzará para salvar malos gobiernos ni malas decisiones.

Y si Morena no entiende esa realidad, municipios como El Mante podrían convertirse en el primer aviso de que la confianza ciudadana no es eterna. En política, la soberbia casi siempre termina pasando factura en las urnas… SE LO DEJO DE TAREA.

 

DESARROLLA ALUMNA DE LA UAT BIOPESTICIDA QUE COMBATE PLAGAS AGRÍCOLAS

Proyecto ecológico reduce el uso de agroquímicos y protege cultivos de tomate.

La estudiante de doctorado de la UAT, Aracely Martínez Bautista, desarrolló “CempaNeem”, un biopesticida elaborado con cempasúchil y neem que actúa como insecticida y fungicida en cultivos de tomate. Durante las pruebas logró eliminar entre el 80 y 100% de la mosca blanca e inhibir más del 50% del hongo Fusarium spp. El proyecto, impulsado por la investigación científica que promueve el Rector Dámaso Anaya Alvarado, obtuvo el segundo lugar en ExpoCiencias Tamaulipas 2026 y busca ofrecer una alternativa sustentable para reducir el uso de agroquímicos en el campo.