lunes, 22 de junio de 2026
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Los padres en el boxeo

Los padres en el boxeo

El día de ayer se celebró el Día del Padre en la gran mayoría de los países. Nunca será la misma celebración que el Día de la Madre, pero es un día especial.

Se festeja a los abuelos y a los padres, se inundan las redes de mensajes de felicitación entre amigos y familia, y también salen por ahí algunos regalitos que hacen el festejo aún más especial.

Qué no daría yo por festejar a mi querido padre; solamente quedan los recuerdos, ver fotos y videos, escuchar sus canciones y platicar en silencio durante el día.

El padre juega un rol muy importante en el boxeo; existen muchas familias de generaciones de boxeadores y, en la gran mayoría de los casos, es el padre quien lleva al hijo o la hija al gimnasio por primera vez.

También hay una gran cantidad de padres que fungen como entrenadores y esquina de los peleadores, y a otros también los vemos hasta de mánagers y promotores.

La influencia del padre en el boxeador no siempre resulta ser lo mejor para algunos peleadores; la relación padre-hijo siempre será diferente, hay una mayor exigencia por naturaleza, existen presiones mucho más fuertes y las expectativas, en la gran mayoría de los casos, son excesivas y crean una tensión muy diferente ante el deportista.

Hubo una regla que se tuvo dentro del Consejo Mundial de Boxeo en la que se prohibía que el jefe de esquina fuera el padre del boxeador; esta dejó de funcionar al tener una multiplicidad de boxeadores de alto nivel que tienen a su padre en la esquina.

Con un breve análisis del boxeo actual vemos los siguientes casos donde el padre entrena y sube a la esquina a sus hijos:

Freddie Fundora lleva al campeón mundial WBC superwelter, Sebastian Fundora, y de la misma forma a su hija Gabriela, campeona indiscutida mosca.

Shingo Inoue con sus dos hijos, el campeón indiscutido Naoya en peso supergallo y Takuma, quien es campeón WBC de peso gallo.

Tras un largo distanciamiento, Henry García regresó a entrenar y subir al ring a su hijo Ryan y lograron la gloria de conquistar el campeonato mundial wélter WBC.

El campeón interino medio WBC, Jesús Ramos, tiene en su esquina a su padre, que también sube con su otro hijo, Abel.

Han existido muchos otros casos, unos de gran controversia y polémica; casos que han lastimado inclusive la relación familiar y se han dado pleitos que han llenado las notas de los medios y las redes sociales:

Teófimo López, padre e hijo, constantes pleitos en privado y en público; Danny García siempre fue eclipsado por la manera tan complicada de ser de su padre; los Mosley y muchos casos más.

En los años 70, Alfonso Zamora se salió del gimnasio del Cuyo Hernández por exigencia de su padre y cómo no recordar lo sucedido al término del combate entre Carlos Zárate y Alfonso Zamora, la Guerra de las Zetas, cuando al caer noqueado Zamora, su padre subió al ring a trenzarse a golpes con el Cuyo Hernández.

Lo mismo pasa en todas las demás actividades de nuestro deporte. Muchos jueces y réferis son hijos de oficiales de ring: Arthur Mercante Jr., Julie Lederman, hija de Harold; Lawrence Cole, hijo de Dickie, etc.

En las empresas de promotores, Carl King trabajó muchos años con el legendario Don King; Todd duBoef es vicepresidente de Top Rank, de Bob Arum; Luis de Cubas Sr. y Jr.; George, hijo de Frank Warren, de Queensberry; Eddie Hearn ahora lleva Matchroom, siguiendo los pasos de su padre Barry Hearn; los Maldonado en México, los Rivero en Argentina, los Elorde en Filipinas, entre muchos más.

Padres e hijos campeones mundiales de boxeo

* Guty Espadas (FL – WBA) / Guty Espadas (FE – WBC) – México
* Leon Spinks (HE – WBC) / Cory Spinks (WE – IBF) – USA
*Muhammad Ali (HE – WBC) / Laila Ali (SM – WBC Female) – USA *
*Wilfredo Vázquez (BA/SB/FE – WBA) / Wilfredo Vázquez (SB – WBO) – Puerto Rico
*Julio César Chávez (SFE / LI / SL) / Julio César Chávez Jr. (WBC – MI) – México
*Chris Eubank (WBO SM) / Chris Eubank Jr. (GB) (WBA Interim / MI) – Inglaterra
*Kostya Tszyu (SL / WBC-WBA-IBF) / Tim Tszyu (WBO – SW) – Australia
*Floyd Patterson (HE – WBC) / Tracy Patterson (SB – WBC / SFE – IBF) – USA
*Carl Bobo Olson (MI – WORLD) / Eliza Olson (LI – WBC Female) – USA

Sabías qué…Mi padre, don José Sulaimán, estuvo en la presidencia del Consejo Mundial de Boxeo por 38 años, en los que vivió de todo: una historia llena de retos, aprendizajes, momentos inolvidables y, sobre todo, de una misión que siempre estuvo por encima de cualquier cosa: proteger al boxeador y trabajar por un deporte más justo, más humano y más seguro. Y ahora yo trato de seguir sus pasos.

Cuando mi padre llegó al WBC, lo hizo con una visión muy clara. Él entendía que el boxeo no solamente era un deporte de golpes, victorias y derrotas; para él, el boxeo representaba historias de vida, sacrificio, sueños y oportunidades. Siempre decía que detrás de cada campeón había una persona que había dejado todo por alcanzar una meta y que nuestra responsabilidad era acompañarlos y cuidar de ellos.

Tuve la fortuna de crecer viendo esa entrega todos los días. Desde pequeño pude observar cómo mi padre vivía el boxeo con una pasión enorme. El WBC era su vida, pero más allá de los cinturones y los campeonatos, lo que realmente lo movía era la gente: los peleadores, sus familias, los entrenadores, los promotores y todos aquellos que forman parte de esta gran familia mundial.

Seguir sus pasos no ha sido una tarea sencilla. Cuando recibí la responsabilidad de continuar con su legado entendí que no se trataba simplemente de ocupar un lugar, sino de honrar una historia construida con esfuerzo, valores y principios.

Siempre he dicho que mi carta de presentación es que soy hijo de José Sulaimán. Mi padre dejó una huella imposible de borrar. Su nombre está ligado a grandes momentos del boxeo mundial, pero también a cambios que transformaron la vida de muchos atletas. Él impulsó medidas de seguridad, defendió los derechos de los boxeadores y siempre buscó que el deporte evolucionara.

Cada día que entro a una oficina del WBC recuerdo sus palabras, sus consejos y su manera de ver la vida. Me enseñó que el poder de una organización no está en su nombre, sino en la capacidad de servir a los demás.

Hoy, después de tantos años, sigo caminando con esa enseñanza. Mi compromiso es mantener viva esa filosofía. El mundo cambia, el boxeo evoluciona, aparecen nuevas generaciones de campeones y nuevos desafíos, pero la esencia debe permanecer: cuidar al peleador.

Hoy miro hacia atrás y agradezco profundamente haber tenido como guía a un hombre como mi padre. Gracias a él aprendí que el boxeo une al mundo, que el deporte puede cambiar vidas y que detrás de cada combate existe una historia que merece respeto.

Continuar su camino ha significado mantener viva una visión.

El camino continúa. La historia sigue escribiéndose. Y mientras tenga la oportunidad de servir al boxeo, llevaré conmigo siempre la enseñanza más grande que me dejó mi padre: el campeón más importante siempre será el ser humano que está detrás del boxeador.