El América vino de atrás en su casa para sellar el empate de 3-3 frente a los Pumas en la Ida de los Cuartos de Final del Clausura 2026.

Como Ave Fénix, el América resurgió de las cenizas y con un par de penales empató 3-3 contra Pumas en la ida de los Cuartos de Final.

Cuando parecía en la lona, tras una desventaja de dos goles, el octavo sitio de la Fase Regular se negó a rendirse contra el líder, en el Coloso de Santa Úrsula.

Un Clásico capitalino por demás espectacular que deja la serie encendida para la vuelta el domingo en Ciudad Universitaria.

El América, a pesar de la adversidad de recibir goles casi al inicio del partido y cerca del final del primer tiempo, de la lesión de Cristian Borja, de sus errores individuales y la ausencia de Brian Rodríguez, supo regresar a la vida con los goles de penal acertados por Henry Martín y Alejandro Zendejas, al 78′ y 85′, en claras infracciones de Adalberto Carrasquilla y Nathan Silva.

Pumas mucho deberá reprocharse porque tenía todo para liquidar al América, pero la inercia cambió desde que el técnico Efraín Juárez sustituyó a Juninho por Pablo Bennevendo al 56′, en un cambio defensivo.

Antes de eso, mucho antes quizá, a los auriazules todo les salía, porque se trata del equipo que arrebató el liderato en la última jornada, capaz de anotar apenas al minuto 5 por un error de Cristian Borja en la salida, de pegar al 44′ por otro del portero Rodolfo Cota y rematar con un tiro que techó al guardameta al 52′.

En el Pedregal varios de los jugadores pintaban como antihéroes, pero ahí está otra vez el vuelco de la fortuna porque esos elementos repudiados al inicio del torneo ahora le anotaron al archirrival: Juninho, Uriel Antuna y Jordan Carrillo.

La historia del América es exactamente lo contrario, la del equipo que requería liberar una plaza de extranjero y terminó por perder a Álvaro Fidalgo, Rodrigo Aguirre, Allan Saint-Maximin y luego por lesión a Víctor Dávila y Raúl Zúñiga y, para colmo, ahora incluso a Brian Rodríguez.

Pero en los Clásicos, por más que parezca cliché, nada está escrito.

Si bien el América había empatado a un gol muy rápido con el gol de Isaías Violante al 13′, las anotaciones de Pumas fueron un mazazo, hasta esas distracciones que provocaron los penales y el que la afición local despertara y cantara el “llora, llora, llora La Rebel”.

Así como los Pumas se salvaron con un tiro de Alejandro Zendejas que impactó en el travesaño, el América hizo lo propio con el disparo de Robert Morales apenas desviado en una salida precipitada de Cota y en el tiro demasiado cruzado de Álvaro Angulo.

La próxima semana en CU se define la serie. A Pumas le basta empatar para ser semifinalista, pero quedó claro que nada está dicho.