En una exhibición de dominio absoluto, los Seattle Seahawks humillaron 41–6 a sus eternos rivales, los San Francisco 49ers, asegurando su lugar en el Juego de Campeonato de la NFC por primera vez desde 2014.
Un inicio eléctrico
La historia del partido se escribió apenas a los 13 segundos del silbatazo inicial. Rashid Shaheed encendió la mecha con un regreso de patada de 95 yardas para anotación, un golpe anímico del que San Francisco nunca logró recuperarse.
El show de Kenneth Walker III
Mientras la defensa de los 49ers buscaba respuestas, el corredor de Seattle, Kenneth Walker III, se encargó de enterrar cualquier esperanza visitante. Con una actuación para los libros de historia, Walker anotó tres touchdowns por tierra, igualando el récord de franquicia en postemporada que ostentaba la leyenda Shaun Alexander.
Defensa de acero
La unidad defensiva de Mike Macdonald, apodada por muchos como el “Dark Side”, fue una pesadilla para Brock Purdy.
- Puntos permitidos: Solo 6 (sin touchdowns concedidos).
- Entregas de balón: Forzaron 3 intercambios, incluyendo una intercepción clave de Ernest Jones IV.
- Presión constante: La línea defensiva limitó el ataque terrestre de los Niners a un mínimo histórico en esta campaña.
El factor Darnold
En la otra cara de la moneda, Sam Darnold cumplió con creces. Con una actuación eficiente de 12 pases completos en 17 intentos y un pase de anotación, Darnold manejó el ritmo del partido con la madurez que ha mostrado durante toda esta temporada de 15 victorias.
”Esto es para la ciudad. Sabíamos que si controlábamos la línea de fuego, el boleto era nuestro. No hemos terminado todavía”, declaró Walker III al finalizar el encuentro entre nubes de confeti verde y azul.
¿Qué sigue para los Hawks?
Como sembrados número 1 de la Conferencia Nacional, el camino al Super Bowl pasa obligatoriamente por Seattle. Los Seahawks ahora esperan al ganador del duelo entre los Los Angeles Rams y los Chicago Bears.